Hace tres años que la metanense Gabriela Barboza Medrano empezó haciendo entrevistas a diferentes personalidades de la danza en Argentina. El objetivo, según recuerda, era poder conocerlos y brindar herramientas a futures bailarines; entre ellos, los coreógrafos Quique PérezIsaias Alegre. En sus tiempos libres, la bailarina y periodista iba a ver obras de danza y aprovechaba para hacer algunas reseñas.

“Al principio fue más por un deseo personal de mostrar lo que me hubiera gustado ver desde chica”, confiesa Gabriela, en diálogo con Filo.news, y sigue: “Me di cuenta que en Argentina, si bien tenemos periodistas culturales que hablan y escriben sobre danza en medios muy conocidos, no existía un programa periodístico exclusivo para tal fin”.

Se define como una bailarina que hace periodismo. Se especializó en medios digitales, estudió en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), realizó un seminario en Madrid  sobre periodismo de danza “que allá es muy reconocido”, y le dio vida a su página “Pique y Café”, que cuenta con cientos de seguidores en redes sociales.

Se trata del primer medio especialista en danza en Argentina. “Se desarrolla de una manera autogestiva, teniendo como referencia grandes colegas de otros países quienes nos acompañan en esta labor”, confiesa.

“A lo largo de mi carrera como bailarina sentí la necesidad de involucrarme en espacios que no son tan explorados, es por eso que trabajo y brindo capacitaciones en el ámbito privado y público dónde la danza es parte importante en la vida de las personas”, explica.

En un programa de formato digital, cuenta con ciclos de entrevistas, podcast en Spotify, información sobre festivales, noticias, efemérides, recomendaciones de películas sobre danza, los principales reclamos del sector, consejos de profesionales y también notas de opinión.

“La profesión la vivo con una gran pasión, amor y respeto por la danza. Me abrió camino en cuanto a lo laboral y me brinda herramientas para seguir aportando mi grano de arena a favor de ese mundo”, expresa.

Su objetivo es claro: “Somos un medio independiente. Nuestra misión es visibilizar el mundo de la danza. Ser el nexo entre la danza y el mundo, entre el movimiento y la escritura, entre el espectáculo y el público, entre el que aprende y el que enseña, poner el cuerpo y también palabras; hacer periodismo de danza. Investigamos, entrevistamos, informamos para todo el mundo”, asegura, y adelanta que están preparando una investigación sobre salarios de bailarines y el presupuesto que invierte el Estado.

Según considera, las noticias se escriben y se comparten en redes, que funciona como vidriera de la página. Sin embargo, ¿cómo expresar en palabras lo que se siente con el cuerpo? ¿cómo bajar a tierra el cosquilleo que recorre nuestro cuerpo al momento de bailar?

“Como toda actividad donde se utiliza más el cuerpo que la palabra, muchas veces hay que ser creativos, ya que algunas noticias importantes si son muy largas aburren y nadie las lee. Por eso nos enfocamos en que las noticias sean lo más concisas que se pueda”, detalla Barboza.

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Hace unas semanas te contamos en esta nota cuál era la situación de la danza en plena pandemia. Spoiler alert: el sector atraviesa una histórica crisis que puso en evidencia el confinamiento.

El Movimiento Federal de Danza (MDF) indicó en un informe que existen un total de 450.000 trabajadores/as independientes de la danza entre artistas, gestores culturales, talleristas, docentes, intérpretes, coreógrafos/as, propietarios de salas y espacios independientes, de los cuales el 16% trabaja en condiciones de formalidad, el 42% lo hace de manera informal y el 42% en ambas modalidades.

Según detallan, 36.310 estudios, escuelas, academias y centros de formación se encuentran momentáneamente cerrados por la pandemia. El 35% de los encuestados se encuentran sin actividad y el 65% dicta clases de manera virtual. De estos últimos el 54% no recibe dinero a cambio y el 83% considera entre regulares y muy malos los resultados. Por su parte, el 70% paga alquiler y el 93% manifestó tener dificultades para abonar el mismo al igual que los impuestos y los servicios.

“Los números evidencian una gran pérdida económica y la precarización de la actividad que se exacerba en este contexto. Esto atenta contra el sostenimiento de espacios de formación y academias en donde se dictan clases de danza, los cuales, al extenderse el tiempo de inactividad corren el riesgo de cerrar sus puertas”, decían.

¿Qué pasa con el periodismo de danza? “Estamos buscamos nuevos formatos de presentación de noticias y entrevistas”, dice Barboza. Para ella, el Estado es el encargado de crear políticas inclusivas que garanticen mejores condiciones particularmente al circuito independiente.

“Al no tener una ley que legitime el trabajo de un bailarín, la precarización se ve muy expuesta. Recibimos muchas denuncias sobre profesores que no cobran su sueldo desde que comenzó el aislamiento. En el mejor de los casos los estudios brindan clases virtuales y les abonan el sueldo, eso sí se redujo el porcentaje o la cantidad de horas”, explica.

Luego reclama: “De todas las artes, la danza es la que queda en último lugar, la que recibe menos presupuesto; al no tener una ley un instituto que trabaje por sus derechos y un sindicato que acompañe sigue sufriendo estas limitaciones. Si bien está el programa Sostener Cultura lamentablemente desde el sector de la danza no son muchos los que llegan a acceder”.

Para ella, la danza tiene un rol esencialen la “nueva normalidad” a la que nos estamos acostumbrando desde marzo. “Genera un bienestar físico como mental y emocional. El streaming no es lo mismo que una clase presencial, pero mantenerse en actividad trae múltiples beneficios. Liberar endorfinas es una frase que se escucha mucho en el ambiente dancístico; necesitamos una dosis de movimiento”, precisa.

En más de siete meses de pandemia, existe un protocolo para la vuelta de actividades. ¿Cómo sigue la lucha? “Hay que acomodarse a las normas sanitarias. Mantengo la esperanza que promulguen la Ley Nacional de Danza. Es necesario que todos los involucrados en este arte trabajen en pos de mejorar el ambiente en el que se trabaja. Y sobre todo que un gran sector que se encuentra precarizado pueda tener una representación”, aspira.

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Si te copa el mundo de la danza, no viene mal preguntarse: ¿cuánto sabés de eso?Es que de todas las ramas que existen en ese sector, en nuestro país su conexión con el periodismo es una de las más invisibilizadas.

Por esa razón su trabajo es más que necesario. Como resume la bailarina: “Se conoce muy poco esta profesión. Pero no me inquieta, porque creo que cuantas más herramientas tenga la danza y cuanto más se profesionalice esta labor va a ir creciendo de a poco”. Filo.news

 

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