• Por: Eva Guantay

Ambos ingresos a la ciudad sufrieron la voladura de sus gazebos, lo que molestó a los vecinos es que no fue un viento fuerte. Esto sería solo una anécdota pero esta situación sólo es la punta del iceberg, desde el comienzo de la pandemia que este municipio es señalado por sus destratos y descuidos con sus empleados.

El Sur de Salta es un «piedra libre» en todos los sentidos, nadie controla, todo se evapora y dilata, están en campaña electoral desde el primer día en que asumieron y se escudan en la crisis y la pandemia.

 

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