El ladrillo ecológico modular, es un elemento de construcción que resuelve a corto plazo los problemas de vivienda. Es un sistema que en la actualidad se encuentra altamente desarrollo en países de Latinoamérica como Colombia; Uruguay; Perú y Brasil, y se caracteriza por ser una técnica de construcción modular, de encaje o ensamble, logrando un rápido armado que simplifica y agiliza la construcción de muros y tabiques, permitiendo un ahorro de materiales y tiempo significativos.

El material ecológico se construye a partir de una mezcla de diez partes de suelo del lugar, entre media y una de cemento y agua, logrando una mezcla que se coloca de una manera especial y es comprimido manual o mecánicamente, recibiendo hasta 6 toneladas de presión, logrando la cohesión de las partículas de los distintos componentes y haciendo que el proceso de cocción del horno, que se utiliza comúnmente en ladrillo de arcilla común, sea innecesario.

Se caracteriza por ser un sistema de construcción modular, moderno e innovador que es posible porque los ladrillos poseen dos orificios o canales en su parte central, por los que además del encastre y ductos de aire que se rellenan alternadamente con cemento formando columnas, hace posible que en los canales libres se puedan insertar y conducir las instalaciones de agua, electricidad, telecomunicaciones y de TV sin necesidad de calar paredes. No requiere mano de obra especializada, permitiendo capacitar a los trabajadores en una nueva industria. Tampoco es necesario el uso de mortero, ni encofrados.

Ventajas y beneficios

La obra es absolutamente limpia sin desperdicios y mucho más rápida. Certifica una mayor resistencia que el ladrillo común, más de 95 Kg/cm2, y propiedades térmicas y aislamiento acústico debido a sus características, composición (adobe estabilizado) y sus canales de aire interiores.

El ladrillo ecológico dura más que el ladrillo común y llega a ser más resistente, aliviando la carga en la base y evitando gastos innecesarios con mayores cimentaciones y con fácil finalización; las paredes forman un aislamiento acústico, disminuyendo la entrada del ruido producido en la calle a la casa; además, el aislamiento térmico es mejor.

Por su aspecto visto son ideales para interiores y exteriores. Con los ladrillos ecológicos modulares se logran construcciones de excelente acabado, más resistentes, sustentables, anti sísmicas y hasta un 60 % más económicas que con la construcción tradicional.

Cooperativa de Mujeres Puntanas

Reconstrucción; re-invención, resistencia y hasta resiliencia, son las expresiones que resumen un tiempo complejo en las puertas de un cambio de paradigmas, en donde sin dudas la reconexión con la tierra es vital. Es así como desde Kairos, abordamos el desafío de construir nuevas realidades a lo largo de una década, con y para las familias, unidades fundamentales para la economía social, a través del programa Techo Digno que tiene ejemplos de unidades productivas de eco-ladrillos, en distintos puntos del país.

Uno de ellos es la Unidad Productiva Solidaria (UPS) la Cooperativa de Mujeres Puntanas en Villa Mercedes, provincia de San Luis, en donde en el año 2016 se viabilizó una fábrica de estos ladrillos que permitió y permite la generación de ingresos en este centro de refugio a mujeres víctimas de violencia de género y situación de desamparo.

De esta manera, la UPS fue ideada para mejorar las condiciones de vida de estas mujeres, generar ingresos, lograr su autonomía y conseguir su liderazgo. Asimismo, la comunidad obtuvo alternativas económicas sostenibles para la construcción de viviendas en la misma localidad, como así también replicar esta iniciativa desde la visión y el criterio de la ONG y nuestra Empresa, en distintas ciudades del interior provincial y nacional.

Es necesario resaltar que si bien esta iniciativa tiene impacto en la vida de las
mujeres, también beneficia la conservación del medio ambiente en toda la sociedad, ayudando a construir viviendas dignas con costes un 50% y hasta 60% más baratos y ecológicamente más correctas que las hechas con ladrillos comunes. El programa es una respuesta a las demandas de cualificación, mayores ingresos y fortalecimiento de los lazos de mujeres y familias.

Si bien la pandemia por Covid-19 logró visibilizar y poner en agenda de emergencia, históricas situaciones de vulneración y exclusión social de determinados sectores en el país, también resultó el puntapié que permitió poner también en vidriera, aquellas experiencias de orígenes muy diversos y en distinta escala, como la de las mujeres puntanas que hoy más que nunca buscan abandonar las periferias esgrimiendo como bandera la centralidad de la vida y la naturaleza como guías en el proceso económico.

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