En trenes y en aviones militares. Así transportan de urgencia en la India los tanques de oxígeno a sus hospitales. “Acabamos de recibir unos 500 litros, pero solo nos durarán 30 o 45 minutos”, dice el director del centro hospitalario Batra en Nueva Delhi, que advierte de que cada día necesitan 16 veces más, unos 8.000 litros de oxígeno. Es la realidad de un país que sufre las peores tasas de contagio de la pandemia. Por tercer día consecutivo India pasa de la barrera de los 300.000 infectados.

En las últimas 24 horas se han notificado más de 346.000 contagios y 2.624 muertes. Según la OMS es un “recordatorio devastador” al resto del planeta de los efectos de este enfermedad, con hospitales desbordados. Con una llegada incesante de pacientes. Los más afortunados, pueden entrar, otros aguardan enganchados al oxígeno en ambulancias y en bombonas sacadas fuera, mientras muchos más siguen a la espera. Como el padre de un joven que cuenta que ha tratado de ingresarlo sin éxito en hasta cinco hospitales. O el abuelo de otro, cada vez peor y al que le dicen que no hay médicos disponibles. Otro joven asegura que ha visto cómo moría su hermano sin ser atendido. “Todas las camas de la capital, unas 1.500, 400 de ellas de UCI están llenas desde hace 4 o 5 días”, asegura el doctor Suresh Kumar, director médico del hospital Lok Nayak Jai Prakash, en la capital india.

Situación fuera de control en un país de 1.300 millones de habitantes, sin distancias ni medidas sanitarias en muchos casos, con solo un 8% de vacunados hasta ahora con primera dosis. Con celebraciones masivas como el ‘Holi’ hace 3 semanas y una variante predominante con dos mutaciones mientras se registran cuadros más severos pero que, según los expertos en inmunología consultados no es más agresiva, sino que presenta “una mayor carga viral en cada individuo”, asegura la vocal de la Sociedad Española de Inmunología, Carmen Martín Alonso. Tampoco se le puede considerar una variante más infecciosa que la surgida en Reino Unido o en Sudáfrica, matiza el investigador de ICREA en ISGLOBAL, Quique Bassat. Variante que sigue en estudio y de la que se descarta, también de momento, su resistencia a cualquier vacuna.

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