En una jornada marcada por intensas negociaciones y movimientos inesperados, la Cámara de Diputados quedó reconfigurada tras la ruptura del bloque Fuerza Patria en Catamarca. El quiebre, impulsado por legisladores alineados con el gobernador Raúl Jalil, permitió que La Libertad Avanza (LLA) se consolidara como primera minoría con 95 diputados, un número clave de cara a la sesión preparatoria de este miércoles.
El peronismo, en cambio, sufrió un duro revés: perdió a tres representantes catamarqueños y quedó con 93 bancas. La fractura se formalizó cuando Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y el diputado electo Fernando Monguillot anunciaron la creación del nuevo bloque “Elijo Catamarca”, que será presidido por Nóblega, exintendente de Tinogasta. La decisión expuso públicamente la sintonía política entre Jalil y el gobierno de Javier Milei, evidenciada en acompañamientos legislativos previos.
La única legisladora catamarqueña que permaneció en el peronismo fue Claudia Palladino, cercana a la senadora Lucía Corpacci, quien intervino para evitar un éxodo mayor. La noticia del nuevo bloque llegó mientras la bancada peronista mantenía una reunión en el tercer piso del Palacio. Sin embargo, entre los presentes no hubo sorpresa: el distanciamiento ya se percibía desde hacía meses.
En paralelo, el oficialismo nacional sumó un aliado determinante. El entrerriano Francisco Morchio, cercano al gobernador Rogelio Frigerio, dejó el PRO para integrarse a La Libertad Avanza. Su pase fue clave para romper un posible empate en 94 bancas con el peronismo.
Durante la tarde, el despacho del presidente de la Cámara, Martín Menem, siguió en tiempo real la tensión política del tercer piso. Horas más tarde, el bloque libertario se reunió en planta baja para analizar la situación y presentar su nueva mesa de conducción, encabezada por Gabriel Bornoroni, con Nicolás Mayoraz, Giselle Castelnuovo y Silvana Giudici como acompañantes.
Convertida en primera minoría, LLA podrá reclamar la vicepresidencia primera, más espacios en comisiones y lugares clave en organismos como el Consejo de la Magistratura y la Auditoría General de la Nación.
Mientras el oficialismo y el peronismo redefinen posiciones, otra pulseada se despliega en el Congreso: la del tercer lugar. Los bloques de lo que queda del PRO, la UCR y exlibertarios buscan formar un interbloque que podría reunir alrededor de 22 diputados, cifra similar a la que maneja Provincias Unidas, el armado federal promovido por gobernadores como el salteño Gustavo Sáenz.
El PRO atraviesa una crisis interna. Además de la salida de Morchio, el santafesino José Núñez se marchó a Provincias Unidas. En ese contexto, allegados revelaron que el expresidente Mauricio Macri realizó llamados desde Qatar para intentar frenar la fuga de legisladores.
A su vez, el interbloque radical intentará retener a figuras como Miguel Pichetto y Nicolás Massot, quienes mostraron su malestar por la designación de Gisela Scaglia como presidenta del PRO. Pese a las tensiones, Scaglia ya se reunió con Menem y comenzó a actuar como jefa de bloque.
En otro capítulo de la jornada política, la diputada libertaria Lorena Villaverde, señalada por supuestos vínculos con el narcotraficante “Fred” Machado, decidió retirar su renuncia a la Cámara Baja. Había sido electa senadora por la minoría en Río Negro, pero la oposición bloqueó su diploma en el Senado, lo que dejó en suspenso su asunción.
Ante la falta de garantías para su aprobación, Villaverde optó por no dejar la banca que aún le restan dos años de mandato. Su continuidad anticipa tensiones dentro de La Libertad Avanza, que buscaba cerrar filas con la renovación legislativa.
En el Senado, su lugar será ocupado por Enzo Fullone, su suplente, lo que permitirá al oficialismo mantener sus 20 bancas sin riesgo de perder representación.
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