Desde hace varios días, gran parte de la Argentina atraviesa jornadas de calor persistente y agobiante. Las máximas superan valores habituales para la época y las noches se vuelven difíciles de transitar. Detrás de este escenario se encuentra un fenómeno meteorológico específico: un muro atmosférico que bloquea la circulación normal del aire.
Este sistema impide el ingreso de frentes fríos al país y, al mismo tiempo, retiene el aire cálido sobre amplias regiones. El impacto se siente con mayor fuerza en el centro y noreste de la Argentina y en el norte de la Patagonia.
Ante este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas amarillas y naranjas por temperaturas extremas, según la provincia, advirtiendo sobre los posibles riesgos para la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Qué es un muro atmosférico y cómo se forma
El muro atmosférico se produce cuando un sistema de alta presión, conocido como anticiclón, permanece casi inmóvil durante varios días. Esta situación detiene la circulación habitual del aire y altera el equilibrio climático.
Según explican los especialistas, el fenómeno genera un viento norte constante, que transporta aire cálido desde latitudes más tropicales y bloquea el avance del aire frío proveniente de la Patagonia. Como resultado, las temperaturas elevadas se sostienen en el tiempo y el calor se vuelve persistente.
“La circulación bloqueada frena al aire frío, mantiene las altas temperaturas y prolonga el episodio de calor”, señalaron desde el ámbito meteorológico.
El bloqueo atmosférico se mantendrá al menos hasta mediados de la semana. Si bien el SMN pronosticó un 40% de probabilidades de lluvias para este martes por la tarde, las precipitaciones no traerán un descenso significativo de la temperatura.
Las máximas continuarán ubicándose entre 31 y 32 grados, y este patrón se extenderá, al menos, hasta el próximo domingo.
La meteoróloga Cindy Fernández explicó que, a partir de este martes, el bloqueo será apenas perceptible en el este del país, lo que favorecerá una mayor nubosidad y cierta inestabilidad. Sin embargo, el calor seguirá siendo protagonista.
Cuándo se rompe el bloqueo y qué se espera después
El cambio más relevante llegará cuando el viento deje de soplar desde el norte y comience a hacerlo desde el este. Ese giro en la circulación marcará el inicio de una transición.
En ese momento, las temperaturas comenzarán a descender de manera gradual y se abrirá paso a una etapa más templada, con condiciones climáticas más cercanas a los promedios habituales.
Hasta entonces, el muro atmosférico continuará funcionando como una barrera invisible que encierra al país en un calor persistente, recordando que, incluso sin tormentas ni olas de calor clásicas, la atmósfera puede imponer sus propias reglas.
📌 Seguínos en nuestras redes sociales!
