Argentina y China redefinen su alianza clave en Múnich

En uno de los foros internacionales más influyentes del mundo, la 62ª edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Argentina y China volvieron a sentarse frente a frente para reforzar una relación estratégica que atraviesa una etapa de redefinición.

El canciller argentino, Pablo Quirno, mantuvo un encuentro bilateral con su homólogo de la República Popular China, Wang Yi, en una reunión que dejó en claro la relevancia que el Gobierno argentino otorga al vínculo con el gigante asiático, hoy el segundo socio comercial del país.

Durante la reunión, Quirno remarcó que el intercambio bilateral registró un crecimiento significativo en el último período, en línea con la política económica impulsada por la administración de Javier Milei. El funcionario expuso ante la delegación china los avances en materia de estabilización macroeconómica, apertura comercial y previsibilidad normativa, e hizo especial hincapié en los incentivos contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), diseñado para atraer capitales a sectores estratégicos.

Sin embargo, los números oficiales reflejan que la relación comercial mantiene un fuerte desequilibrio. En 2025, Argentina registró un déficit superior a los USD 5.600 millones en su intercambio con China, un dato que marca uno de los principales desafíos estructurales del vínculo bilateral.

Exportaciones, energía e infraestructura en el centro de la agenda

La agenda del encuentro incluyó conversaciones sobre la ampliación de exportaciones argentinas hacia el mercado chino, nuevas inversiones y el desarrollo de proyectos vinculados a energía e infraestructura, áreas consideradas claves para el crecimiento económico local.

Ambas delegaciones también destacaron el impacto del nuevo vuelo directo entre Shanghái y Buenos Aires, una conexión aérea que busca facilitar el flujo comercial, turístico y empresarial entre ambos países, reduciendo tiempos logísticos y fortaleciendo la integración económica.

Para Argentina, el acercamiento con China ocurre en un contexto de reposicionamiento internacional. La participación en la cumbre de Múnich no se limitó al encuentro con la delegación asiática: la comitiva argentina mantuvo además reuniones con altos funcionarios de Europa, Medio Oriente e Israel, en una señal de continuidad de su estrategia de inserción en los principales foros globales de seguridad y gobernanza.

Un escenario global atravesado por tensiones

La Conferencia de Seguridad de Múnich reúne cada año a jefes de Estado, cancilleres, ministros de Defensa y líderes empresariales en un escenario marcado por conflictos geopolíticos, disputas comerciales y redefiniciones estratégicas.

En ese contexto, el diálogo entre Buenos Aires y Beijing adquiere una dimensión que excede lo estrictamente comercial. China representa para Argentina un socio clave tanto por su demanda de materias primas como por su capacidad de financiamiento e inversión en infraestructura.

El desafío, según reflejan los datos oficiales, será transformar el crecimiento del intercambio en una relación más equilibrada, con mayor valor agregado en las exportaciones argentinas y una reducción sostenida del déficit.

En Múnich, bajo el rigor diplomático de uno de los escenarios más influyentes del mundo, Argentina volvió a colocar a China en el centro de su agenda económica internacional.

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