En medio del debate sobre el esquema de asistencia para el servicio de gas, la senadora nacional por Salta Flavia Royon, presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, expuso en el recinto los principales cambios contemplados en el proyecto que busca modificar el régimen de Zonas Frías. Su presentación estuvo centrada en la distribución de los subsidios y en la necesidad de incorporar, además de las condiciones climáticas, criterios vinculados con la situación económica de los hogares.
Durante su intervención, Royon sostuvo que el sistema debería contemplar las diferencias existentes entre las distintas regiones y los niveles de ingresos de quienes reciben el beneficio. “Tenemos que avanzar hacia un sistema de subsidios mucho más justo en nuestro país, que contemple no solo regiones bioclimáticas, sino también capacidades socioeconómicas”, afirmó.
La legisladora utilizó las cifras de usuarios de gas para dimensionar el alcance del régimen. Según los datos que presentó, en Argentina existen alrededor de 9 millones de usuarios de gas natural. De ese universo, unos 940.000 pertenecen a la denominada zona fría histórica y aproximadamente 3,36 millones corresponden a la zona fría ampliada.
Pero otro número ocupó un lugar central en su exposición, los hogares que no cuentan con conexión a la red de gas. “Tenemos en Argentina 6.210.000 usuarios que dependen de las garrafas”, indicó.
La iniciativa mantiene la denominada zona fría original, integrada por la Patagonia, Malargüe y La Puna, y reconoce además la zona fría ampliada incorporada mediante la Ley 27.637 en 2021.
Uno de los cambios planteados apunta a modificar qué componentes de la factura reciben el beneficio. De acuerdo con la explicación brindada por Royon, el esquema concentraría la asistencia sobre el costo del gas, en lugar de extenderla también a los componentes correspondientes al transporte y la distribución.
Para los hogares ubicados en la zona fría histórica, el beneficio sobre el gas continuaría independientemente del nivel de ingresos.
La situación sería diferente para quienes se encuentran dentro de la zona fría ampliada. Allí, la propuesta incorpora criterios socioeconómicos y niveles de consumo para determinar el acceso a la asistencia.
Royon aclaró que esta modificación no implica eliminar completamente el subsidio para esos hogares. Según detalló ante los senadores, las familias cuyos ingresos sean inferiores a tres canastas básicas totales continuarían recibiendo el beneficio. Durante su exposición, ubicó ese límite en $4.816.000.
Más allá de los cambios específicos al régimen, la senadora salteña vinculó la discusión sobre los subsidios con el precio final de la energía y el desarrollo de infraestructura.
En ese sentido, planteó que el debate debería incluir las condiciones necesarias para reducir los costos de generación y ampliar la infraestructura energética.
“La verdadera política energética debería ser discutir cómo generamos energía más barata, cómo generamos más desarrollo e infraestructura para tener energía más accesible para todos los argentinos”, sostuvo Royon.
El proyecto, de avanzar, modificaría así los criterios utilizados para determinar parte de los beneficios del régimen, diferenciando entre las zonas contempladas y sumando variables relacionadas con los ingresos de los hogares y sus niveles de consumo. La discusión se inscribe en el debate legislativo sobre el esquema nacional de subsidios energéticos y el alcance que debería tener la asistencia estatal.
📌 Seguínos en nuestras redes sociales!
