Graciela y Silvino Báez Sosa se quebraron tras el crucial testimonio de Tomás Bidonde, quien complicó mucho a Máximo Thomsen y a Ciro Pertossi.
Bidonde fue a declarar como testigo ocular en el juicio contra los ocho rugbiers imputados por el crimen del 18 de enero de 2020 en la puerta de un boliche de Villa Gesell. “Perdón, pero no pude hacer nada”, se disculpó el joven.
El periodista Ángel Avaca, afirmó que el testigo “vio a los padres de Fernando llorando por televisión y luego llamó a la fiscalía para dar su testimonio, ya que él había estado en el momento del ataque”.
