La actriz Danielle Fishel, recordada por su papel de Topanga en la exitosa serie Boy Meets World, vivió una insólita y emotiva situación familiar mientras participaba en la temporada 34 de Dancing With the Stars.
Durante las semanas de grabación del programa, Fishel recibió una llamada inesperada desde la escuela de su hijo Adler, de seis años. La maestra, con tono sereno, le informó que el pequeño había dicho que su madre “estaba muerta”.
“Hoy tuvimos un pequeño problema con Adler y quería hablar contigo sobre ello”, contó Fishel entre risas al relatar el episodio. Según explicó, su hijo también aseguró que su padre, Jensen Karp, “había metido mal información en el ordenador y fue despedido”. Ninguna de las afirmaciones era cierta.
Lejos de alarmarse, la docente decidió dejar que el niño continuara hablando. “Ella le preguntó más, y en un momento él dijo: ‘Bueno, tal vez eso no sea cierto’, y cambió de tema”, recordó la actriz.
El comentario, aunque preocupante al principio, reflejaba el impacto emocional que la competencia había tenido en la rutina familiar. Mientras Fishel ensayaba largas horas para el programa, Adler comenzó a manifestar frustración y tristeza por verla menos.
La actriz explicó que la situación se intensificó cuando, tras una lesión que requirió fisioterapia, decidió tomarse unos días para recoger a su hijo del colegio. Allí, Adler rompió en llanto y expresó su enojo:
“Odio este trabajo. ¿Por qué lo aceptaste? ¡Solo bailás, bailás, bailás! Ya no estás conmigo ni con Keaton. Quiero que renuncies. ¿Vas a renunciar o no?”, recordó Fishel.
La intérprete explicó pacientemente que no dejaría su trabajo porque lo disfrutaba, porque no sería para siempre y porque había asumido un compromiso. Tras una tarde tensa, Adler terminó disculpándose con un tímido “Mamá, lo siento por haber dicho eso”.
A pesar de los desafíos personales y familiares, Danielle Fishel permaneció ocho semanas en competencia antes de ser eliminada. Durante el proceso, también enfrentó un desgarro en el tendón de la corva y habló abiertamente sobre su recuperación tras haber sido diagnosticada con cáncer en 2024.
“Después de todo lo que viví, mantenerme positiva ha sido mi mayor logro”, dijo antes de su último baile, una rutina de danza contemporánea que describió como “un gran regalo”.
Más allá del certamen televisivo, la historia muestra el lado más humano de Fishel: el de una madre que, entre ensayos, lesiones y luces de escenario, sigue intentando equilibrar su carrera con las emociones de su familia.
📌 Seguínos en nuestras redes sociales!