Un violento hecho de sangre conmociona a la ciudad de Monte Quemado tras un episodio ocurrido en la noche del miércoles, donde un adolescente asesinó a su madre dentro de su vivienda del barrio Porvenir y luego se autolesionó. La secuencia, marcada por la desesperación y la violencia, dejó una escena que impactó a vecinos y autoridades.
El ataque se registró alrededor de las 20:30 en la intersección de las calles Tucumán y Las Heras. Según informaron fuentes policiales, vecinos alertaron a las autoridades tras ver a una mujer salir de su casa gravemente herida y cubierta de sangre, pidiendo ayuda. Minutos después, la víctima se desplomó en la vía pública.
Efectivos de la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 8 acudieron al lugar y encontraron a Alicia Balderrama, de 35 años, en estado crítico. Fue trasladada de urgencia al hospital zonal, pero ingresó sin signos vitales. La inspección médica preliminar determinó que presentaba múltiples cortes en el rostro y una herida punzante en el cuello, que habría sido la causa de la muerte.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el ataque se habría producido en medio de una discusión con su hijo, Thiago Nahuel Balderrama, un adolescente que, según trascendió, atravesaría problemas personales y de adicciones. La principal hipótesis indica que la mujer habría intentado intervenir para evitar que el joven atentara contra su propia vida, lo que derivó en una escalada de violencia dentro del domicilio.
Minutos después del hallazgo de la víctima, el adolescente fue encontrado tendido sobre la vereda de la vivienda, también con heridas de gravedad en distintas partes del cuerpo. Fue asistido en el lugar y trasladado bajo custodia al hospital local, y posteriormente derivado al hospital Regional debido a la complejidad de su estado de salud.
Mientras tanto, la vivienda quedó bajo resguardo policial, con la intervención de peritos de Criminalística y personal de Investigaciones de la Comisaría 22. El fiscal de turno, Santiago Bridoux, supervisó las tareas en la escena durante la madrugada.
Uno de los puntos que aún genera incertidumbre es la ausencia del arma blanca utilizada en el ataque. Pese a los rastrillajes iniciales dentro de la vivienda, no fue hallada, por lo que se dispuso un operativo de búsqueda en zonas cercanas, donde la presencia de pastizales dificulta la visibilidad.
Los investigadores intentan reconstruir la secuencia exacta de los hechos, en base a testimonios de vecinos que aseguraron haber escuchado gritos y una fuerte discusión previa al ataque. La escena presentaba signos de lucha y abundantes rastros de sangre.
En medio del hecho, dos niños de 2 y 5 años, hermanos del agresor, se encontraban dentro de la vivienda y habrían sido testigos directos de lo ocurrido. Un familiar logró rescatarlos antes de la llegada de la Policía y los puso a resguardo. Su situación quedó bajo seguimiento, con prioridad en su contención y protección.
Al momento del hecho, el padre de los menores se encontraba trabajando en un paraje del interior, según indicaron fuentes cercanas a la investigación.
La causa continúa en etapa investigativa, mientras la comunidad permanece conmocionada por la violencia del episodio y sus consecuencias.
Fuente: El Liberal
