Representantes de comunidades originarias de Argentina, Bolivia y Chile expusieron en Nueva York sobre los efectos de la minería de litio en territorios altoandinos y reclamaron garantías para la participación indígena, el acceso al agua y la protección ambiental.
Una delegación integrada por referentes y técnicos indígenas de Argentina, Bolivia y Chile participó en Nueva York del 25° Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, donde presentó una agenda común vinculada al avance de la extracción de litio en la región andina. El grupo llevó ante organismos internacionales una serie de planteos relacionados con derechos territoriales, salud comunitaria, protección de ecosistemas y mecanismos de consulta previa.
La presencia conjunta de representantes de los tres países buscó visibilizar las consecuencias sociales y ambientales que atraviesan distintas comunidades asentadas en zonas de salares y humedales de altura, áreas donde se concentra gran parte de los proyectos vinculados a minerales considerados estratégicos para la transición energética global.
Durante las jornadas desarrolladas en la sede de Naciones Unidas, el eje central de discusión estuvo enfocado en la relación entre salud, ambiente y actividades extractivas. Integrantes de la delegación expusieron sobre el impacto que la expansión del litio tiene en las fuentes de agua, en los ecosistemas frágiles de la puna y en las formas de vida tradicionales de los pueblos indígenas.
Uno de los planteos presentados correspondió a Clemente Flores, integrante del pueblo kolla de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, quien solicitó que el Foro recomiende al Estado argentino informar sobre los procesos de consulta y participación indígena vinculados a reformas judiciales y proyectos que podrían afectar esos territorios. El referente reclamó además el cumplimiento de estándares internacionales de derechos humanos y ambientales.
En otra de las intervenciones, Williams Colque, representante de comunidades del Salar de Coipasa, en Bolivia, pidió políticas de salud intercultural que contemplen prácticas de medicina tradicional y resguarden espacios considerados sagrados por las comunidades indígenas. También remarcó la necesidad de proteger ríos, humedales y salares frente al avance extractivo.
La delegación estuvo integrada por referentes comunitarios, profesionales y especialistas ambientales de distintas regiones del denominado “Triángulo del Litio”. Entre ellos participaron Luisa Casimiro, trabajadora social del pueblo lickanantay con experiencia en gestión territorial; Faviola González Soto, bióloga ambiental dedicada al monitoreo de humedales; José Torres Burgos, ingeniero civil ambiental especializado en evaluación de impacto y apoyo técnico a comunidades; y Rosa Mamani Quispe, lideresa aymara boliviana con trayectoria en fortalecimiento organizativo y defensa de derechos indígenas.
Las actividades incluyeron además encuentros con organismos internacionales y espacios de articulación regional orientados a consolidar estrategias comunes frente al modelo extractivo instalado en zonas altoandinas.
En el marco del Foro, el jueves 23 de abril la delegación participó de la Mesa de Diálogo “Zona de Medios UNPFII 2026: ¿Cómo afecta la extracción de minerales de transición a los territorios de los pueblos indígenas?”, donde se abordaron las consecuencias sociales, culturales y ambientales asociadas a la explotación de recursos minerales en territorios ancestrales.
La participación de las comunidades indígenas en el encuentro internacional se produjo en un contexto de expansión de proyectos vinculados al litio en el norte argentino, el altiplano boliviano y el desierto de Atacama chileno, regiones donde organizaciones indígenas vienen reclamando mayores garantías de participación y acceso a información pública sobre emprendimientos extractivos.
📌 Publicado por Diario InfoSalta
