Marcelo Moisés rechazó la reforma laboral y marcó límites al Gobierno nacional

Tras el último encuentro paritario en Salta, el presidente del Foro de Intendentes y jefe comunal de Apolinario Saravia, Marcelo Moisés, expresó su rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y sancionada por el Congreso de la Nación Argentina.
El pronunciamiento fue formulado tras el encuentro salarial y se enmarca en el debate nacional sobre los cambios en la legislación laboral. “Una reforma sí, pero no en estos términos, es un retroceso total para los trabajadores”, afirmó.
Moisés señaló que reconoce la necesidad de actualizar la normativa laboral frente a las transformaciones del mundo del trabajo. No obstante, marcó diferencias con el contenido de la ley aprobada.
En ese contexto, hizo referencia a las reformas implementadas en la década del ’90, cuando (según recordó) se argumentaba que la reducción de costos laborales generaría mayor empleo. “El argumento era el mismo: que bajando costos laborales iba a haber más empleo. Y eso no pasó”, sostuvo.
El intendente vinculó la discusión laboral con la situación económica general. Indicó que durante los dos primeros años de gestión nacional se registró el cierre de entre 21.000 y 22.000 empresas empleadoras en el país, con una pérdida estimada de entre 290.000 y 330.000 puestos de trabajo registrados, particularmente en el sector de la construcción.
Según planteó, la recesión impacta en el consumo y, en consecuencia, en la producción y el empleo. “Sin consumo no hay producción, y sin producción no hay empleo”, sintetizó.
También cuestionó el concepto de “reconversión laboral” en un contexto de crisis industrial y mencionó el fenómeno del dumping como práctica que afecta la competitividad de la industria nacional. En ese marco, señaló que otros países aplican mecanismos de protección a su producción interna y citó el caso de Donald Trump en Estados Unidos.
Moisés recordó que tras las elecciones de 2023 aceptó el resultado electoral y sostuvo la necesidad de respetar la voluntad popular. “Quienes tenemos responsabilidad de gestión no podemos obstaculizar a un gobierno elegido por el pueblo”, expresó.
Sin embargo, indicó que la reforma laboral representa un límite político. “Hay cosas como esta reforma que no se puede acompañar, y tengo la obligación y el compromiso moral de decirlo”, afirmó.
Entre los puntos cuestionados, el intendente mencionó:
- La ampliación del período de prueba.
- Las modificaciones en el régimen de indemnizaciones.
- La flexibilización de modalidades contractuales.
- El posible debilitamiento de la negociación colectiva.
Según explicó, estos cambios podrían impactar en la estabilidad laboral y en la protección de los trabajadores.
La discusión, que comenzó en el ámbito legislativo nacional, empieza a tener repercusiones en el interior del país. Desde Anta, la postura del presidente del Foro de Intendentes se suma al debate en torno a los alcances y efectos de la reforma laboral recientemente sancionada.
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