Economía, Agro y Negocios

Los salteños compran menos: las ventas en supermercados aún no se recuperan y siguen 22,5% por debajo de 2023

Un informe de CEPA revela que el consumo continúa deprimido en la provincia. Aunque la inflación se desaceleró, las ventas siguen por debajo de los niveles previos a 2024 y los salarios aún muestran dificultades para recuperar poder adquisitivo.

La desaceleración de la inflación y algunos indicadores positivos de la economía nacional todavía no logran reflejarse en el consumo cotidiano de los salteños. Así lo muestra un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que advierte que las ventas en supermercados de la provincia continúan por debajo de los niveles registrados antes de 2024.

Durante el primer trimestre de 2026, las ventas en supermercados cayeron 5,8% en términos reales respecto del mismo período del año pasado. La comparación con 2023 resulta aún más contundente: el consumo se ubicó 22,5% por debajo de los niveles registrados entonces.

Según el estudio, esta retracción representó una pérdida de facturación de 36.074 millones de pesos para el sector supermercadista salteño durante los primeros tres meses del año.

Un consumo que todavía no despega

Los datos reflejan que la recuperación económica observada en algunos indicadores aún no se traduce plenamente en el bolsillo de los consumidores. El informe señala que el promedio anual móvil de ventas volvió a mostrar una leve baja durante marzo y que el nivel de consumo continúa lejos de los registros previos.

En noviembre de 2023, las ventas mensuales en supermercados alcanzaban los 54.215 millones de pesos a valores constantes. En marzo de este año, la cifra se ubicó en 43.648 millones.

Detrás de esos números aparece una realidad que comerciantes y consumidores observan a diario: compras más cuidadas, menor volumen de productos en los changuitos y una mayor priorización de los gastos esenciales.

Las mayores caídas

Las bebidas lideraron las bajas durante el primer trimestre, con una caída del 12,7% respecto de 2025 y del 35,7% frente a 2023.

También retrocedieron las ventas de productos de rotisería, carnes, artículos de almacén, limpieza y perfumería. El descenso más pronunciado se registró en los bienes durables, donde los electrónicos y artículos para el hogar acumularon una caída superior al 53% respecto de los niveles de 2023.

El comportamiento responde a una lógica habitual en contextos de menor capacidad de compra: las familias priorizan alimentos y gastos indispensables, mientras postergan adquisiciones vinculadas al equipamiento del hogar o consumos considerados secundarios.

Los rubros que mostraron mejoras

No todos los sectores registraron resultados negativos. Las ventas de frutas y verduras crecieron 1,7% respecto del año pasado y se ubicaron por encima de los niveles de 2023.

También se observaron mejoras en lácteos, indumentaria y calzado. Sin embargo, el propio informe advierte que estos incrementos puntuales no alcanzan para revertir la tendencia general de menor consumo.

El vínculo con los salarios

El trabajo de CEPA sostiene que la evolución del consumo está estrechamente relacionada con el comportamiento de los ingresos de los trabajadores.

Si bien los salarios registrados mostraron cierta recuperación durante 2025, el informe plantea que los resultados varían según la metodología utilizada para medir la inflación. Con algunas estimaciones, los ingresos lograron recuperar terreno; con otras, aún permanecen por debajo de los niveles previos a 2024.

Esa situación ayuda a explicar por qué, pese a una inflación más moderada y una mayor estabilidad macroeconómica, el consumo masivo todavía no muestra señales firmes de recuperación.

📌 Publicado por Diario InfoSalta

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