Es víctima de violencia de género, pero la detuvieron a ella

  • Por: Claudia Alvarez Ferreyra

La joven llevó a su hijita a la casa de su expareja para que la cuidara, porque no tenía con quien más dejarla para ir a trabajar. Pero como ambos tienen una prohibición de acercamiento, la Policía la detuvo, y el fiscal la imputó por desobediencia judicial y pidió que se la mantenga en prisión.

El Instituto Jurídico de Género de Salta pide la libertad de una joven de 21 años de la localidad de Coronel Moldes, víctima de violencia de género, que permanece detenida e incomunicada desde las 8 de la mañana del jueves pasado. La detención fue pedida por el fiscal Gabriel Portal y se cumple en la Alcaidía de la Ciudad Judicial en Capital, por orden de la jueza Claudia Puertas, del Juzgado de Garantías 8. 

La abogada María Nella Cervi, que integra el Instituto y también asiste a la detenida, sostuvo que la Policía, la Fiscalía y los juzgados intervinientes “carecen de perspectiva de género”.

Ayer la joven fue imputada formalmente por desobediencia judicial al haberse acercado a la casa de su expareja para dejarle a la hija de tres años bajo su cuidado, ya que ella debía presentarse a trabajar y no contaba con la ayuda de nadie más en ese momento. Cervi explicó que la desobediencia se produjo en un contexto que las autoridades policiales y judiciales no están teniendo en cuenta, y que les fue explicado por la joven en la audiencia de imputación. Afirmó que se está revictimizando a una mujer que se encuentra en un ciclo de violencia de género, y necesita contención.

“Basta de aleccionarnos. Queremos fiscales con perspectiva de género”, señaló en  un comunicado el Instituto de Género de Salta.

Cervi explicó a Salta/12 que la jueza de Violencia Intrafamiliar y de Género 3, Carolina Caceres Moreno, había impuesto una prohibición de acercamiento a la joven y a su expareja luego de que ella lo denunciara por haber ingresado a su casa alcoholizado y pegarle una cachetada, situación que tras los gritos fue advertida por la familia de la mujer, que intervino para defenderla.

Según indicó la abogada, su representada y el ex tienen una hija en común de 3 años, pero él aún no la reconoció legalmente y tampoco cumple con la cuota alimentariaLa joven madre trabaja realizando tareas de limpieza de cabañas, de forma no registrada, “la llaman en cualquier horario” y si no se presenta puede perder ese trabajo que es la única fuente de ingresos que tiene. El jueves debía presentarse a trabajar, no tenía con quien dejar a la hija, en la audiencia de imputación contó que su madre estaba trabajando, al igual que su hermano, sus hermanas estaban con los hijos en la escuela y la hermana más chica, en el colegio. Por este motivo, preguntó al progenitor si podía hacerse cargo del cuidado de la nena, él aceptó y la llevó hasta su casa.

“Una chica que vive ahí, llamó a la Policía y me llevaron”, relató la joven. Su abogada dijo que intervinieron dos policías varones y dos mujeres para detener a la joven que en un primer momento fue llevada a la Subcomisaría de Coronel Moldes. A su expareja, que era el denunciado por violencia de género, no lo detuvieron.

“La Policía llamó a la Fiscalía de El Carril, a cargo de Gabriel Portal, que pide la detención, mediante la orden del Juzgado de Garantías 8, la mantienen detenida e incomunicada en una celda individual en la Alcaidía. Le sustrajeron el celular”, sostuvo Cervi.

El fiscal Portal le imputó dos hechos de desobiencia judicial. “En el hecho anterior también llevé a la bebé, porque tenía que trabajar, que es la única razón por la que voy por ahí”, manifestó la joven, refiriéndose al contexto de una denuncia previa que le hizo la consigna policial de la ronda periódica cuando la vio dejando a la bebé en casa del progenitor.

Cervi indicó que tanto la expareja y padre de la nena, como la hermana de éste, declararon que la joven dejó a la nena y se retiró sin que hubiera otro intercambio o conflicto entre ellxs. Además, indicó que quisieron hacerle la revisación médica a su expareja y éste se negó, informando que no tenía ninguna lesión. La joven fue revisada en el control de legalidad, tampoco se le encontraron lesiones.

Ayer se realizó la audiencia de imputación en El Carril mediante Skype, con la víctima de violencia de género detenida y esposada en la Alcaidía. En lugar del fiscal, estuvo su auxiliar, Valeria Tanjilevich. Antes de que se formalice la acusación, la abogada, la madre y la hermana de la joven pudieron hablar con ella por Skype, lo que se consiguió por insistencia de Cervi, ya que la letrada manifestó que no le permitieron ver personalmente a su asistida hasta el momento.

Cervi sostuvo que tampoco le permitieron hablar con el fiscal. Dijo que cuando le planteó a Tanjilevich por cuánto tiempo pretendían tener a la mujer detenida, y qué iban a hacer, “porque la bebé todavía toma la teta”, la auxiliar fiscal le contestó que eso era competencia del Juzgado de Garantías. La abogada dijo que le recordó que el pedido de detención o libertad era competencia de la fiscalía, como lo fue la decisión de imputar a una víctima. “La auxiliar me respondió ‘a mí nadie me asegura que si yo la cito ella venga’, me dijo que había peligro de fuga, y que si (la joven) desobedeció la orden impuesta de no acercarse a su expareja, podía no asistir cuando la llame a la Fiscalía“, relató la abogada.

Cervi aseguró que le explicó a la auxiliar que la detenida es una “joven de 21 años, que tiene una nena que atender, que vive en un pueblo chiquito del que nunca salió, que es una víctima de violencia de género, que necesita tratamiento psicológico, contención, y recursos”. “Mantienen su postura pese a tener el contexto completo. Pretenden que siga detenida todo el fin de semana. Voy a presentar un escrito el lunes a primera hora exponiendo este contexto y solicitando la liberación. De últimas, si permanecen con esta postura, una detención domiciliaria, porque la desobediencia judicial es excarcelable y porque su hija de 3 años, a la que aún amamanta antes de dormir, la necesita”, señaló.

Anoche el Ministerio Público Fiscal aseguró en un parte de prensa que Portal pedirá medidas sustitutivas. También dice: “según la información suministrada por la Policía de Coronel Moldes a la Fiscalía, los efectivos se constituyeron en el domicilio de la mujer detenida y se entrevistaron con familiares, quienes indicaron que la menor se encuentra bajo su cuidado e informaron que ya no se encuentra en periodo de lactancia, situación informada al asesor de Incapaces interviniente”.

Castigo estatal y revictimización

El Instituto de género del Colegio de Abogadxs de Salta, reprochó el accionar del fiscal en su página de facebook. El Ministerio Público Fiscal publicó luego un comunicado, “en el que dice que yo no hice hincapié, o no hice mención a que la nena tomaba teta pero tampoco le preguntaron (a la joven) cuál era su situación familiar, cómo era su situación con la hija menor de edad. Deberían haberlo hecho porque el fiscal está investigando. Es un claro ejemplo de revictimización de parte del Estado y una violencia espantosa“, afirmó Cervi.

“A (la víctima) la tenían esposada“, recalcó la abogada, y señaló que es “violatorio de todos los derechos humanos, contrario a la legislación y tratados internacionales para erradicar la violencia y la discriminación contra las mujeres.

La letrada manifestó que la Policía, la Fiscalía y los juzgados intervinientes “carecen de perspectiva de género”. Explicó que persona en situación de violencia de género es alguien con “muy pocos recursos personales, que ha pasado humillaciones, maltrato”, y que requiere una asistencia integral para poder salir de esa situación.

Este “castigo estatal” para una víctima de violencia de género es “un mensaje aleccionador, disciplinador”, sostuvo Cervi. Consideró que producirá temor, y puede desalentar las denuncias de las víctimas. “Es un castigo a la mala víctima, que es la que denuncia y vuelve con el agresor. ¿Qué lectura social puede hacer el común de la gente?: ‘le gusta que le peguen’; ‘que se joda, ¿para qué vuelve?, ¿para qué va?, ‘está bien que la meten presa si es ella la que se acerca’”, analizó la abogada.

Señaló que la joven fue al área de la mujer de Coronel Moldes a buscar ayuda y asesoramiento antes y después de radicar la denuncia por violencia de género y siempre la encontró cerrada. Explicó que este organismo es el facultado para cargar los trámites del Plan Acompañar que brinda asistencia económica a las víctimas por algunos meses, y en este caso, su representada no accedió porque cuando fue, las oficinas no estaban abiertas.

Cervi dijo que asiste a la joven hace más de un mes. “Había realizado una denuncia por violencia de género contra su expareja, padre de su hija en agosto y en septiembre le salieron las medidas cautelares con la prohibición de acercamiento e instaban al agresor a abstenerse de ejercer actos de violencia. Ella tiene 21 años recién cumplidos, él 23 o 24. Cuando ella se quedó embarazada, él se fue a vivir al sur, después sabía de la existencia de la nena, no se interesó en conocerla. Cuando volvió retomaron la relación de pareja pero él no la reconoció a la hija. Después de que ella hace la denuncia (cuando le pegó), él se arrepiente, dice que quería reconocer a la nena y pagar los alimentos. La intermediaria era la mamá de ella”, explicó.

La letrada contó que la víctima fue a verla la primera vez para preguntarle si podía levantar las medidas cautelares, ella le explicó que no. Cuando fue el femicidio de Agustina Cruz, de 17 años, el pasado 22 de octubre, la joven asistió a la marcha por justicia y allí le manifestó que no quería tener más vínculo con su expareja. Cervi señaló que la joven estaba en un ciclo de violencía de género. 

La madre de Agustina Cruz había denunciado al exnovio por violencia de género. “El femicida tenía 5 denuncias por violencia de género, incluídas las de novias anteriores, y nunca estuvo detenido. Jamás le preguntaron por que había faltado a la orden judicial”, reprochó Cervi.

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