En Metán se colocó un San Cayetano en una plaza y volvió a instalarse el debate: “imágenes religiosas en espacios públicos ¿sí o no?”

El pasado fin de semana, se realizó en todo el país la celebración al ‘santo patrono del pan y el trabajo’, y la ciudad ubicada al sur salteño no fue la excepción, allí decidieron en forma conjunta la iglesia católica y el municipio apostar en una plaza una estatua de más de dos metros del santo. Pero, esta actitud no respeta la diversidad de creencias que existen en esa localidad tampoco al Estado Argentino, que desde 1884, se logró la independencia del control
eclesiástico.

Otra vez la ciudad de Metán es foco de polémicas a nivel provincial por continuar adornando sus espacios públicos con imágenes de santos hegemónicos, cabe mencionar que en el 2.018, Leandro Cejas ex comisario de esa localidad, decidió sacar de forma violenta de los barrios populares todas las grutas de El Gaucho Gil y San La Muerte fundamentando “que eran espacios de la delincuencia”.

Sobre la colocación de San Cayetano, Luis Fleming, sacerdote de la Iglesia del Fátima, en un discurso imperativo dijo: “yo he decidido y me hago cargo, que lo hagamos en común acuerdo con el municipio, y lo hagamos acá -por la plaza- para que sea una obra en conjunto con la iglesia católica y la municipalidad, porque es mucha plata y no estábamos en condiciones de hacerlo, también es un digno porque este San Cayetano es de todos, el santo no es solamente de la iglesia católica, no es modelo para los cristianos, es modelo para todo hombre…”.

Acto seguido Fleming remarcó que: “sería un error meterlo tras las rejas de la iglesia San Cayetano, y que solo lo visiten las personas que vayan a misa, que son muy poquitos”, lo llamativo es que este sacerdote pareciera imponer su religión a las personas de Metán que no profesan el culto católico al indicar en el monologo que realizó antes de destapar la placa que: “aquí el Santo se manifiesta como una cultura pública, un Santo que es de todo el barrio San Cayetano, un modelo a seguir para todo el pueblo cristiano y no Cristiano, católico y no católico, creyentes y no creyentes es un signo este San Cayetano de la presencia de un santo, para la veneración pública por eso es que hemos decidido ponerlo en este lugar”. Este medio intentó comunicarse con Fleming pero no obtuvimos respuesta, quien sí nos atendió es el Intendente de esa localidad José María Issa que detalló que el municipio los ayudó porque no podían terminarlo solos: “me pidieron ayuda, porque el santo estaba archivado hace 4 años en un garage, mientras yo sea intendente seguiré ayudando”.

Al ser consultado sobre el monto destinado a la reparación y colocación del yeso, el funcionario aseguró “no tener el monto exacto”, ante la consulta si a las otras religiones que hay en la ciudad de Metán se las ayuda y colabora de alguna forma como lo hacen con la Iglesia Católica Issa respondió: “el 9 julio estaba el pastor Lamas en el palco junto a las autoridades, porque cuando fui concejal, fui autor de la ordenanza para que en Metán se incluya a la Iglesia Evangelista dentro de las autoridades”.

Las religiones no pueden imponer sus creencias

En diálogo con el ingeniero Raúl Martinez, miembro del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos de Argentina, filial Salta -ILEC-, indicó que “en ningún espacio público corresponde que haya imágenes religiosas, las religiones no pueden imponer sus creencias”. Además Martinez aclaró: “no estamos en contra de ninguna creencia, el tema es que vivamos todos en un marco de respeto, que no haya preferencias por parte del Estado, la iglesia católica está exenta de una serie de impuestos pero los evangelistas, por ejemplo, no”.

“En un Estado laico, tenemos gobiernos clericalistas”

El presidente del ILEC Salta, Fernando Primero Climent, mencionó: “estamos en un estado laico, de hecho la Ley 1.420 hace mención a la educación laica, entonces ¿por qué del erario público se destinan montos altísimos a la Iglesia católica? Tenemos gobiernos clericalistas donde co-gobierna alguien de la religión, yendo contra del estado laico, siempre el gobierno opta de beneficiar a un solo culto, que es el católico, no es lo mismo con los evangélicos, musulmanes, judíos”. Climent se refirió puntualmente al caso de Metán, “una ciudad con problemas de hambre e infraestructura” pero no es la primera vez que el gobierno local destina fondos altos para beneficiar a la iglesia católica: “hay diversidad clerical alta y el erario público solamente beneficia a una sola religión, las otras reciben subvenciones, pero no las suficientes como la religión católica que además les donan tierras e inmuebles”.

El referente del ILEC Salta trajo a colación también el caso de La Merced donde la municipalidad gastó 11 millones de pesos en el Cristo, dinero que se podría haber utilizado para mejoras de escuelas por ejemplo: “Argentina es laica, los gobiernos son laicos, hay 42 cultos en Salta, pero los gobiernos deciden seguir beneficiando solamente a la religión católica, segregando y discriminando a los creyentes que no son católicos“.

Por último Climent aporta un dato no menor para dimensionar la diferencia que hace el Estado salteño con las personas que no profesan la religión católica: “Más de 250 tierras se entregó a la iglesia católica en la provincia, que el Estado le dé y beneficie a un solo culto es un problema, vale preguntar entonces: ¿qué hacen el resto de las religiones para solventarse sin la mismos aportes que el Estado proporciona a la Iglesia Católica?”.

Es necesario destacar que el art. 19 de la Constitución Nacional, habla sobre “la libertad de conciencia religiosa, que implica una esfera de inmunidad de coacción que restringe tanto a particulares como a la autoridad pública, al excluir de modo absoluto toda intrusión estatal de la que pueda resultar la elección forzada de una determinada creencia religiosa, coartando así la libre adhesión a los principios que en conciencia se consideren correctos o verdaderos”.

Los gobernantes deben garantizar el efectivo cumplimiento de los principios de libertad religiosa y la laicidad del Estado, por respeto a la libertad religiosa para evitar toda forma de intolerancia y discriminación basadas en la religión o las convicciones, tal como lo proclamó la Asamblea de las Naciones Unidas el 25 de noviembre de 1981(Resolución Nº 36/55).

Si bien, nuestra Constitución Nacional también sostiene en su Artículo 2°que: “el Gobierno Federal sostiene el culto Católico Apostólico Romano”, pero, como lo avala el examen de los debates de la Convención Constituyente en 1853, este “sostenimiento” de ninguna manera establece al catolicismo como una religión del Estado ni autoriza a una de las ramas del Gobierno a dar su apoyo explícito a determinada forma de culto.


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