DESAMPARO POLICIAL EN SALTA: 80 EFECTIVOS RETIRADOS Y PENSIONADOS PIDEN SER RECIBIDOS POR EL MINISTRO DE SEGURIDAD

Representan a 10 mil policías y penitenciarios en toda la provincia, estarían atravesando situaciones muy preocupantes que se agudizó con el brutal ajuste nacional. Según sus relatos “la secretaria de la Unidad Previsional les negó respuestas y la entrada a la oficina”, por eso solicitan de manera urgente una reunión con Marcelo Domínguez.
En una entrevista con InfoSalta, Julio Ángel Cardozo subcomisario retirado, ha expuesto la dolorosa realidad que enfrentan sus colegas retirados y en servicio en todo el territorio salteño, detalla la desesperada condición económica que los aqueja por eso piden la atención inmediata del Ministro de Seguridad.
Este miércoles, 80 policías formaron una comisión para representar a todos los efectivos que no se sienten amparados por los gremios: “Tenemos un abandono, nadie valora los años que dejamos en la institución“, lamenta Cardozo, destacando la falta de reconocimiento y remuneración justa para quiénes dedicaron su vida al servicio público.
Asegura a este medio que “La ausencia de pagos adecuados los sumerge en la pobreza, con salarios que no alcanzan para cubrir necesidades básicas”.
La crisis se agrava con aumentos salariales insuficientes y retroactivos mal calculados, sumiendo a los uniformados en una espiral de deudas y precariedad.
Además, los trabajadores de la seguridad provincial detallan desde la falta de equipamiento adecuado “que deben pagarse” y asistencia médica completa.
La desesperación es palpable en las palabras de Julio, quién refiere casos de colegas enfermos y discapacitados, “abandonados por un sistema que no responde a sus necesidades”.
Son varios los problemas que atraviesan, por ejemplo, la falta de indemnización por accidentes de servicio y la nula respuesta del Estado agravan aún más su sufrimiento: “hay colegas de 60 años en adelante que están en sillas de ruedas y muy enfermos y muchos no pueden pagarse medicamentos que rondan los 100 mil pesos, muchos de ellos cobran por debajo de la línea de pobreza, según los últimos datos del INDEC”, indica.
La movilización y formación de una comisión representa un intento desesperado por hacer oír sus reclamos y obtener soluciones concretas. Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que la falta de respuesta por parte de las autoridades deja a los policías en un estado de vulnerabilidad extrema: “La secretaria de la Unidad Previsional nos niega la entrada y nunca nos da respuestas”, cuenta el sub comisarío retirado.
En medio de la desesperación, Cardozo hace un llamado a la solidaridad entre los colegas policiales y penitenciarios, instándolos a “unirse en la lucha por sus derechos y su dignidad salarial”.
Mientras tanto, la espera angustiosa continúa, con la incertidumbre sobre si el Ministro de Seguridad finalmente atenderá sus demandas. La atención y la acción inmediata son imperativas para aliviar el sufrimiento de quiénes arriesgan sus vidas por proteger a la comunidad.
En consecuencia, Julio cuenta qué hay casos muy preocupantes y los gremios están ausentes: “Hay policías en actividad que no tienen para pagarse un boleto de colectivo ni para comer“.
Por último el sub comisario asegura que el Sargento Marcos Córdoba, ayer presentó una nota detallando los motivos del pedido de reunión con Dominguez, entre ellos el tratamiento del aumento salarial que en esta crisis nacional los golpea fuertemente.