
La remuneración perdió poder de compra y deja a muchos jóvenes sin sostén para continuar sus estudios. Esta caída tiene un efecto directo sobre la deserción educativa.
En 24 meses, Salta perdió casi la mitad de los beneficiarios del programa Progresar. Según la Consultora Ciudadana Comunicación, la reducción afecta tanto a la educación secundaria como a la superior, mientras la deserción estudiantil crece de manera alarmante.
El retroceso de las becas Progresar está generando un efecto directo sobre la continuidad educativa en nuestra provincia. Entre mediados de 2023 y julio de 2025, la provincia perdió 30 mil beneficiarios, pasando de 68.520 a 38.054, según los informes de la Jefatura de Gabinete al Congreso.
Esta caída se refleja en todos los niveles educativos y provoca un aumento significativo de la deserción escolar y universitaria.
La Universidad Nacional de Salta (UNSa) evidencia la magnitud del fenómeno. Este año hubo 24.000 preinscriptos, pero solo 6.200 completaron la inscripción, mientras que en 2022 la proporción fue de 28.000 preinscripciones y 10.000 ingresos efectivos.
El secretario de Bienestar Universitario, Luis Portelli, señaló: “Cuando surgió la beca, representaba un sostén importante para los estudiantes. Hoy el estipendio no alcanza para cubrir los gastos de cursada, y eso se refleja claramente en la baja de inscripciones”.
En el nivel obligatorio, la caída también es preocupante. Según el subsecretario de Políticas Socioeducativas, Alejandro Williams Becker, los motivos principales son:
1. Entrecruzamiento de datos nacionales para evitar duplicación de beneficios.
2. Restricciones de uso de la aplicación Mi Argentina, que limitaron cobros indebidos.
3. Deterioro socioeconómico, que dificulta la continuidad escolar de los estudiantes.
Becker agregó: “Los indicadores preliminares muestran con preocupación que la deserción está aumentando. La situación social y económica impacta directamente en la continuidad educativa”.
El valor de las becas también se deterioró. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre agosto de 2023 y julio de 2025 el poder de compra de las becas Progresar cayó un 60%, reduciendo su capacidad de sostener a los estudiantes.
La combinación de menos beneficiarios, pérdida de poder adquisitivo y dificultades económicas hace que miles de jóvenes abandonen la secundaria o la universidad.
Los números alertan sobre la necesidad de políticas públicas que garanticen el acceso y la continuidad educativa en la provincia.
📌 Seguínos en nuestras redes.


