La carne se dispara en Salta: subas del 20%, caída en el consumo y familias que cambian la mesa por necesidad

La carne vacuna volvió a sacudir el bolsillo de los salteños. En el último mes, los precios aumentaron en torno al 20%, un salto que tomó por sorpresa a comerciantes y consumidores y que, según referentes del sector, se adelantó a los tradicionales ajustes de diciembre.
Dardo Romano, presidente de la Cámara de Carniceros de Salta, explicó que el incremento está directamente vinculado a la presión del mercado exportador. “La carne venía tranquila, acompañando la inflación, pero la presencia de exportadores redujo la hacienda disponible para el mercado interno”, señaló en diálogo con Radio Salta.
Ante mejores precios en el exterior (con China como principal comprador), la oferta local disminuye y los valores se disparan. La apertura de nuevos destinos comerciales también empuja hacia afuera cortes que antes se consumían dentro del país.
El aumento llega en un contexto de baja demanda. Según Romano, el consumo de carne vacuna cayó cerca del 20% en comparación con 2022, uno de los últimos años de buen rendimiento para el sector. Esta situación llevó a muchas familias a reemplazar los cortes tradicionales por pollo, cerdo, menudencias o alternativas más accesibles.
Incluso cortes que antes eran secundarios hoy se convirtieron en los más buscados (como la entraña, la arañita o el “vuelito”), pero su escasez limita la oferta. “La arañita tiene apenas 200 gramos por media res; si un cliente pide tres kilos, es imposible abastecerlo”, explicó. En contraste, productos como el puchero o los huesos para caldo prácticamente no salen.
Cómo están los precios hoy
En las carnicerías salteñas, los valores actuales rondan:
- Media res: alrededor de $9.000 el kilo
- Carne blanda para milanesa: entre $16.000 y $18.000
- Asado: entre $13.000 y $18.000, con algunas promociones
Romano remarcó que esta suba no está relacionada con una mayor demanda estacional, sino con la falta de hacienda y el peso del mercado exportador.
Las pequeñas carnicerías son las más afectadas por el nuevo escenario. Con márgenes cada vez más ajustados, muchos comercios enfrentan dificultades para sostenerse. La tendencia, según Romano, apunta a una mayor concentración en grandes cadenas, algunas de las cuales ya ofrecen media res directamente al público.
También crecieron las compras por cantidad, con familias que priorizan cortes económicos para estirar el presupuesto semanal. Incluso el asado, un clásico argentino, se volvió un evento ocasional que muchos hogares solo pueden afrontar de manera colectiva.
Mientras la carne vacuna sube, el cerdo se mantiene estable y el pollo incluso registró bajas en las últimas semanas. Sin embargo, las actuales promociones generan preocupación en el sector avícola. “Están muy baratos y no están cubriendo los costos. Es bueno para el consumidor, pero toda la industria del pollo está crujiendo”, advirtió Romano.
Recomendó aprovechar los precios actuales para comprar y congelar, aunque aclaró que la situación no es sostenible para los productores.
El panorama plantea un cierre de año desafiante para consumidores y comerciantes, con un mercado tensado por la exportación y hábitos de compra que cambian al ritmo de los aumentos.
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