Sociedad

Un logro que inspira a toda la Puna y despierta nuevos sueños

En San Antonio de los Cobres, en pleno corazón de la Puna salteña, donde el viento arrastra siglos y los cerros marcan la vida cotidiana, un hecho reciente reescribió la historia educativa de la región. Fátima Carral, de 23 años, se convirtió en la primera egresada de la Tecnicatura Universitaria Industrial Electromecánica que dicta la Universidad Nacional de Salta (UNSa) en su sede Los Andes. Un logro individual que rápidamente se transformó en un símbolo colectivo.

“Una carrera cerca de mi comunidad”, resume Fátima, una frase que condensa años de esfuerzo en un territorio donde estudiar siempre fue un desafío marcado por distancias, aislamiento y recursos limitados.

Un sueño que tomó forma en plena pandemia

La tecnicatura comenzó a dictarse en 2021, un contexto atravesado por clases virtuales, conectividad inestable y la incertidumbre que dejó la pandemia. Aun así, Fátima avanzó materia por materia, realizó sus prácticas en una empresa eléctrica local y siguió adelante incluso cuando las condiciones no acompañaban. Su egreso se celebró como se celebran los grandes logros en la Puna: entre abrazos, “huevazos” y festejos compartidos con su familia, compañeros y vecinos.

Ese título, dicen en la comunidad, es mucho más que un papel. Para los jóvenes de los parajes y poblaciones dispersas de la Puna, representa una puerta abierta donde antes solo había distancia. La educación superior dejó de ser un destino lejano.

El logro de Fátima también puso en valor el trabajo de extensión territorial de la UNSa. La presencia de la universidad en zonas alejadas reafirma una idea central: estudiar no debería implicar abandonar la tierra de origen. En este caso, la sede Los Andes permitió que una generación de jóvenes pueda proyectar su futuro sin migrar.

“Mi deseo ahora es trabajar y devolverle a mi comunidad lo que aprendí”, comparte la joven, que además no descarta seguir estudiando. Su camino se convirtió en un mensaje que recorre la Puna: “No tengan miedo de empezar algo nuevo. La UNSa está aquí”.

Una historia que inspira

En lugares donde las oportunidades suelen llegar tarde, contar con una carrera “cerca de la comunidad” involucra algo más profundo: mantener las raíces sin renunciar al desarrollo personal y profesional. La historia de Fátima se volvió ejemplo para las familias puneñas y también para la propia universidad, que ve en este logro una confirmación de su rol público y federal.

Fátima lo logró. Y en su logro, muchos jóvenes de la Puna encontraron una posibilidad nueva. Para su comunidad, su título es orgullo; para la UNSa, es misión cumplida; para la provincia, una señal clara de que la educación pública sigue transformando vidas en los rincones más altos del país.

“Mi sabiduría viene de esta tierra”, suelen repetir en la zona. Hoy, esa frase resuena más fuerte que nunca.

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