
La concejal libertaria Cintia Fonrodona impulsa una auditoría integral al principal hospital de la zona ante reclamos históricos por falta de insumos, especialistas y respuestas del sistema de salud.
El Concejo Deliberante de General Güemes dio un paso clave al impulsar una iniciativa para solicitar una auditoría integral del hospital Joaquín Castellanos, el principal centro sanitario de la región. El proyecto fue presentado por la concejal Cintia Fonrodona, integrante del Frente Liberal Salteño, quien aseguró que el pedido surge de una demanda sostenida de la comunidad y apunta a conocer por qué el sistema no logra responder de manera eficiente pese al esfuerzo diario de trabajadores y profesionales de la salud.
Fonrodona remarcó que la propuesta no tiene un trasfondo partidario. “No es una cuestión política, es de sentido común”, afirmó. Además, respondió a las críticas que señalan que el Concejo no tendría atribuciones para avanzar en este tipo de pedidos: “Si quienes deberían pedir explicaciones están callados o miran para otro lado, el Concejo Deliberante tiene la obligación política y moral de hacerlo. Eso es control institucional, no una invasión de funciones”.
La concejal encuadró la iniciativa en un escenario provincial complejo, marcado por dificultades persistentes en áreas sensibles como salud, seguridad y prevención, a las que se suma el impacto del desarrollo minero. En ese marco, advirtió que los anuncios oficiales resultan insuficientes cuando los problemas se mantienen durante años.
“Como concejal nunca tuve respuestas. Lograr que te reciba un ministro o un director es casi una osadía, salvo que un intendente o un diputado te abra la puerta”, señaló al NDS.
Aun así, sostuvo su convicción en la necesidad de un Estado presente, pero subrayó que ese rol debe ir acompañado de eficiencia y transparencia en la gestión.
Un reclamo histórico que no se concreta
Fonrodona destacó que el pedido de una auditoría integral al hospital Joaquín Castellanos no es nuevo. Según explicó, se trata de una solicitud que la comunidad de Güemes viene planteando desde hace años ante distintas autoridades y gestiones, sin resultados concretos.
“Participé de reuniones, capacitaciones y encuentros con gerentes del hospital, diputados, senadores y funcionarios de diferentes gobiernos. Este pedido se prometió una y otra vez y nunca se concretó”, afirmó.
El estado actual del hospital, agregó, refleja esa acumulación de respuestas pendientes: escasez de insumos y medicamentos, ambulancias insuficientes y con mantenimiento deficiente, deterioro edilicio, falta de especialistas y una fuerte sobrecarga asistencial. A esto se suma su condición de hospital cabecera, que recibe pacientes de otros municipios.
“Hoy ya no hay margen de error. La salud no puede ser rehén de la política. Pedir una auditoría no es partidario, es sentido común”, sostuvo al NDS.
“La auditoría no es contra las personas”
Uno de los ejes centrales del planteo fue aclarar que la iniciativa no apunta contra el hospital ni contra su personal. Por el contrario, Fonrodona aseguró que los trabajadores de la salud son quienes más sufren la falta de planificación y control.
“Si hay alguien perjudicado por la falta de gestión, son los profesionales y trabajadores del hospital. Ellos sostienen el sistema todos los días sin los recursos necesarios”, señaló.
En ese sentido, consideró indispensable revisar cómo se administran los fondos que llegan desde Nación, Provincia, obras sociales —especialmente el IPS— y otros aportes, y por qué esos recursos no se traducen en mejoras sostenidas en la atención.
La concejal describió la situación actual como un momento crítico para Güemes. Aseguró que recibe de manera permanente mensajes y reclamos de vecinos que expresan su preocupación por el deterioro del hospital, la falta de respuestas y la creciente angustia frente a problemáticas como la salud mental, las enfermedades oncológicas y la atención de emergencias.
“Estamos perdiendo un hospital que durante años fue motivo de orgullo. Se le mintió a la gente haciéndole creer que esto era lo que merecíamos, y no es así”, expresó. También advirtió sobre falencias históricas como la falta de iluminación y seguridad en el predio, problemas de organización interna y una desarticulación que termina trasladando parte de la carga al municipio, que debe asistir con recursos propios ante la falta de respuestas del sistema provincial.
Finalmente, Fonrodona reivindicó el rol del Concejo Deliberante como espacio de representación y control institucional. “Cuando la gente pide respuestas y el sistema falla, nuestro deber es hablar, exigir y controlar. Para eso estamos”, concluyó.
📌 Publicado por Diario InfoSalta




