
El respaldo del mandatario salteño fue clave para la aprobación de las leyes centrales del Gobierno en el Senado. Su rol como articulador de votos lo posiciona como una figura estratégica en el nuevo mapa de alianzas que Javier Milei empieza a construir con la mira puesta en las próximas elecciones presidenciales.
La aprobación del Presupuesto 2026 y de la Ley de Inocencia Fiscal en el Senado marcó un punto de inflexión para el Gobierno nacional y dejó al descubierto el peso específico de algunos gobernadores en la estrategia política del presidente Javier Milei. Entre ellos, la figura de Gustavo Sáenz, mandatario de Salta, sobresalió como uno de los principales articuladores del respaldo legislativo que permitió al oficialismo alcanzar un triunfo clave y comenzar a proyectar acuerdos electorales con la mirada puesta en 2027.
Según información difundida por Infobae y retomada por medios nacionales, tras la sanción de ambas leyes el Presidente busca capitalizar el momento político y avanzar en un esquema de alianzas con gobernadores que acompañaron a la Casa Rosada desde el inicio de la gestión. En ese entramado, Sáenz aparece como uno de los socios centrales, junto a Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Hugo Passalacqua (Misiones).
Las negociaciones que derivaron en la aprobación del Presupuesto estuvieron coordinadas por una mesa política encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la participación de Diego Santilli y Patricia Bullrich. Sin embargo, puertas adentro del Gobierno reconocen que el aporte de algunos mandatarios provinciales fue determinante para ordenar los apoyos y destrabar los votos necesarios en el Senado.
En ese contexto, el rol de Gustavo Sáenz fue especialmente relevante. No solo garantizó el acompañamiento de los legisladores salteños —como el voto de Flavia Royón en la Cámara alta—, sino que también funcionó como nexo con diputados y senadores de otras provincias donde el alineamiento político no estaba asegurado. Esa capacidad de articulación convirtió al gobernador en una pieza clave para el oficialismo en una jornada legislativa decisiva.
Desde el entorno presidencial destacan que el respaldo de Sáenz fue sostenido desde el inicio de la gestión y resultó fundamental para la sanción de iniciativas centrales del programa económico, como la Ley Bases, la moratoria y el blanqueo.
Ese apoyo, explican, aportó gobernabilidad en un momento en el que el Ejecutivo necesitaba consolidar mayorías parlamentarias para avanzar con su agenda.
El debate en el Senado incluyó cuatro instancias determinantes: la habilitación del tratamiento por títulos, la votación en general del Presupuesto, el análisis en particular —con foco en el artículo 30— y el rechazo al envío a comisión del proyecto conocido como “Dólares en el colchón”, que finalmente quedó sancionado. En todas ellas, el acompañamiento de los bloques aliados resultó clave.
Las cifras reflejaron ese respaldo: 46 votos a favor y 25 en contra en la aprobación general del Presupuesto; 42 positivos y 28 negativos en el Título II; y 43 votos afirmativos frente a 26 rechazos en la Ley de Inocencia Fiscal.
Con este resultado, el Gobierno comenzó a delinear un mapa de alianzas de cara a los próximos años. En ese escenario, la figura de Gustavo Sáenz emerge como uno de los actores provinciales con mayor incidencia en el nuevo esquema político que el oficialismo busca consolidar rumbo a 2027.
📌 Publicado por Diario InfoSalta




