Barrio Pilar estrenó un nuevo espacio público con mural, luces y sectores recreativos

La esquina de Zuviría y O’Higgins dejó atrás el deterioro y la acumulación de basura para convertirse en un nuevo punto de encuentro para los vecinos de barrio Pilar. La Municipalidad finalizó una intervención integral sobre el sector colindante a las vías del tren, donde se realizaron obras de infraestructura, accesibilidad, iluminación y arte urbano.
El proyecto forma parte del plan de recuperación de espacios públicos impulsado en distintos puntos de la ciudad y tuvo como objetivo mejorar la circulación peatonal y brindar mayor seguridad a quienes transitan diariamente por la zona.
Según explicó Violeta Barrabino, el lugar posee un importante movimiento de personas y además se encuentra próximo a una escuela primaria, lo que motivó la necesidad de avanzar con las mejoras urbanas.
Las tareas incluyeron la construcción de nuevas caminerías, reparación de veredas y cordones, incorporación de bancos y cestos de residuos, además de rampas accesibles en todas las esquinas para facilitar el desplazamiento de personas con movilidad reducida.
También se instalaron nuevas luminarias, se pintaron fachadas, se demarcaron sendas peatonales y se implementaron giros seguros para ordenar el tránsito vehicular en uno de los cruces más utilizados del barrio.
Uno de los cambios más visibles fue la recuperación de una esquina que anteriormente era utilizada como basural improvisado. Ese sector ahora forma parte del nuevo paseo urbano y quedó integrado con espacios verdes y áreas acondicionadas para el descanso.
En paralelo, se restauraron las barandas ubicadas junto a las vías ferroviarias y se colocaron laberintos de seguridad destinados a ordenar el cruce peatonal y reducir riesgos en el sector.
La intervención también incorporó una propuesta artística que rápidamente comenzó a captar la atención de quienes pasan por el lugar. El mural, realizado sobre una de las paredes cercanas al paseo, fue creado por el artista Federico Molina.
La obra representa un colibrí rodeado de flores y combina tonalidades azules con colores oscuros inspirados en Club Atlético Central Norte, equipo del cual es simpatizante el propietario del inmueble donde se realizó la pintura.
Molina explicó que el diseño fue acordado junto al dueño de la vivienda y que la intención fue integrar el mural con el entorno barrial y la identidad de los vecinos.
La propuesta artística forma parte de una serie de intervenciones impulsadas por el municipio para acercar el arte a los espacios públicos y resignificar sectores urbanos mediante homenajes, colores y expresiones culturales integradas a la vida cotidiana de la ciudad.
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