“Quiero volver a ver a mi nietita”: las historias detrás de las primeras cirugías gratuitas de cataratas

Trabajadores, jubilados y vecinos que habían perdido autonomía por problemas visuales comenzaron a recuperar la vista gracias a un programa destinado a personas sin obra social. Las primeras intervenciones ya dejaron testimonios cargados de emoción.
La espera terminó para un grupo de salteños que durante meses, e incluso años, convivieron con una visión cada vez más limitada. Este sábado se realizaron las primeras cirugías gratuitas de cataratas del programa “Salta Libre de Cataratas”, una iniciativa impulsada por la Municipalidad de Salta junto a la Fundación Saravia Olmos que busca devolver calidad de vida a personas sin cobertura médica.
Desde temprano, pacientes de distintos barrios llegaron con nervios, expectativas y una esperanza compartida: recuperar una capacidad que muchos daban por perdida. Para algunos significaba volver a trabajar. Para otros, recuperar independencia. También hubo quienes soñaban simplemente con volver a ver con claridad el rostro de un ser querido.
Las intervenciones fueron el resultado de semanas de operativos en los Centros Integradores Comunitarios (CIC), donde profesionales realizaron controles oftalmológicos, diagnósticos y derivaciones para quienes necesitaban tratamiento quirúrgico.
Entre los primeros beneficiarios estuvo Agustín Méndez, taxista salteño que debió abandonar su actividad laboral debido al deterioro de su visión.
“Soy taxista y esto me afecta un montón porque no veo, no puedo manejar, veo todo borroso. Estoy parado hace cuatro meses”, relató antes de ingresar al quirófano.
Méndez contó que conoció el programa a través de amigos y destacó la atención recibida durante todo el proceso. También remarcó la importancia de acceder a una operación cuyo costo suele resultar inaccesible para muchas familias.
“Es una gran oportunidad para la gente que no tiene obra social. Sé que estas cirugías son bastante caras”, expresó.
La historia de Héctor Puentes tiene puntos en común. Trabajador de la construcción, explicó que la enfermedad había comenzado a condicionarlo tanto en el trabajo como en sus desplazamientos cotidianos.
“A mí me afectaba mucho porque ando en moto y no podía salir a ningún lado. Cuando hay sol no veo nada”, contó.
La disminución visual se había convertido en un riesgo permanente en una actividad donde la precisión y la seguridad son fundamentales.
“Trabajo en la construcción y esto no me permitía trabajar. Gracias a Dios no tuve ningún accidente”, recordó.
Pocos minutos después de la cirugía, todavía emocionado, agradeció la oportunidad de acceder al tratamiento.
“No estuve ni diez minutos en el quirófano. Quiero agradecer a la Fundación y a la Municipalidad por esta oportunidad”, dijo.
Otro de los pacientes fue Sergio, quien llegó tras conocer la convocatoria a través de las redes sociales. Según explicó, la enfermedad lo obligó a abandonar tareas que requerían atención al detalle.
“Tuve que dejar de hacer ciertos trabajos por la pérdida de la visión”, señaló.
Mientras tanto, Marta Subelza aguardaba el resultado de una intervención que podría cambiar por completo su rutina. Durante años sufrió molestias constantes que se agravaban con el viento y la exposición al sol.
“Me dijeron que tenía cataratas y que necesitaba una cirugía”, recordó.
Pero más allá de las dificultades médicas, había una motivación mucho más profunda. “Mi mayor deseo ahora es poder volver a ver a mi nietita”, dijo emocionada.
Según informaron desde la Municipalidad, el programa continuará desarrollándose en distintos CIC de la ciudad para detectar nuevos casos y brindar atención a personas sin obra social. La propuesta contempla controles, diagnóstico, seguimiento profesional y cirugías gratuitas para quienes requieran intervención, con el objetivo de reducir una de las principales causas de pérdida visual evitable en adultos mayores.
📌 Publicado por Diario InfoSalta



