Policiales

La ruta de la cocaína: cuatro salteños cayeron con 220 kilos en una zona estratégica entre Santiago del Estero y Salta

• Por: Teresita Frias.

El cargamento, valuado en $5.600 millones, fue interceptado en San José del Boquerón, departamento Copo, un punto atravesado por rutas y caminos que conectan distintas provincias. Viajaban en tres camionetas 4×4 y la droga estaba escondida detrás de los asientos de uno de los vehículos. La Justicia investiga si una de las unidades cumplía la función de “puntero” y si había más estupefacientes ocultos en el monte.

Cuatro hombres oriundos de Salta fueron detenidos en Santiago del Estero cuando trasladaban casi 220 kilos de cocaína por una zona que, por su ubicación geográfica y sus conexiones con otras provincias, resulta estratégica para la circulación entre distintas jurisdicciones. El procedimiento se realizó en San José del Boquerón, departamento Copo, donde efectivos policiales interceptaron tres camionetas 4×4 y encontraron un cargamento de 219,319 kilos de droga, distribuido en 210 panes. La cocaína tenía como destino la provincia de Buenos Aires y fue valuada en aproximadamente $5.600 millones.

El operativo se concretó durante la siesta del jueves y estuvo a cargo de efectivos de la Policía Santiagueña de la Base Operativa Muralla Norte “El Mojón”, perteneciente al departamento Pellegrini. Según la información a la que accedió InfoSalta, los policías advirtieron la circulación de tres camionetas 4×4 sobre la ruta 2. La actitud de uno de los conductores llamó la atención de los uniformados y al advertir la presencia policial, habría intentado detenerse y continuar la marcha en reversa.

La maniobra derivó en una persecución que terminó con la interceptación de los tres vehículos y la identificación de sus cuatro ocupantes, todos provenientes de esta provincia. Consultados sobre el motivo del viaje, los hombres manifestaron que “se dirigían hacia Buenos Aires. Sin embargo, las circunstancias del procedimiento llevaron a los efectivos a profundizar los controles”.

Con autorización del juez federal Guillermo Molinari, los efectivos requisaron las camionetas. Fue durante la inspección de una de ellas cuando detectaron anomalías en los asientos traseros. La revisión permitió descubrir un compartimento donde estaban escondidos varios bultos. En apenas unos 15 minutos, los uniformados encontraron 210 panes de cocaína envueltos en cinta verde.

El pesaje posterior confirmó que se trataba de 219,319 kilos. Aunque los paquetes rondaban el kilo cada uno, no todos tenían el mismo grado de compactación. Además de la droga, fueron secuestradas las tres camionetas utilizadas para el traslado.

Pero el procedimiento no terminó con el hallazgo. Los investigadores comenzaron a reconstruir el recorrido y la posible organización del transporte, especialmente porque los detenidos se movilizaban en tres vehículos y no en una sola camioneta. Una de las hipótesis es que una de las unidades llevara la cocaína, mientras que otra funcionara como “puntero”, un vehículo que avanza por delante para detectar controles policiales, advertir sobre la presencia de fuerzas de seguridad y comunicar cualquier riesgo a quienes trasladan la carga.

La tercera camioneta también quedó bajo la lupa de los investigadores que intentan determinar qué función cumplía dentro del convoy y si los cuatro hombres tenían responsabilidades diferenciadas. Hasta el momento, los detenidos todavía no aportaron precisiones que permitieran esclarecer esos roles de cada uno.

Una zona estratégica para el movimiento de cargas ilegales

La ubicación de San José del Boquerón es uno de los aspectos que adquiere mayor relevancia en esta investigación. La localidad se encuentra en el departamento Copo, en una franja limítrofe con Salta, y forma parte de un territorio que permite conectar distintos puntos de Santiago del Estero con provincias vecinas.

Aunque está a unos 232 kilómetros de la capital santiagueña, con un viaje de aproximadamente tres horas y 50 minutos en automóvil, su importancia no se mide solamente por esa distancia. En la zona confluyen las rutas 2 y 16, pero también existe una extensa red de caminos secundarios y rurales que conectan Copo con localidades de los departamentos Moreno, Alberdi y Pellegrini.

Esa geografía, con caminos de difícil acceso y múltiples posibilidades de circulación, representa un desafío para las fuerzas de seguridad. La cercanía con los límites provinciales permite desplazarse entre Santiago del Estero, Salta e incluso Tucumán, una característica que obliga a coordinar los controles y compartir información entre distintas jurisdicciones.

En ese contexto, los efectivos no descartan que parte de la droga hubiera sido escondida antes de que las camionetas fueran interceptadas. Por eso, además de revisar los vehículos, realizaron rastrillajes en sectores de monte cercanos para determinar si había otros paquetes ocultos o si alguna unidad había conseguido desprenderse de parte de la carga durante el recorrido.

Las fuentes consultadas describieron “el sector como un punto donde se realizan operativos de manera constante”. Sin embargo, también reconocieron que resulta difícil establecer cuántos transportes son detectados y cuántos consiguen atravesar los controles sin ser interceptados.

Otro dato que surge de las investigaciones es la modalidad de conducción que utilizarían estas organizaciones. Según una fuente policial “los grupos dedicados al tráfico de drogas priorizarían conductores experimentados, capaces de manejarse por caminos inhóspitos y rutas secundarias, antes que personas cuya principal habilidad sea circular a gran velocidad”.

También señaló que, “en determinadas circunstancias, los grupos criminales podrían sacrificar parte de un cargamento para despejar un camino o facilitar el paso de otros vehículos. Se trata de maniobras que, según explicaron, forman parte de las dificultades que enfrentan las fuerzas provinciales, federales y Gendarmería en los controles territoriales”.

Un negocio de miles de millones

La dimensión económica del cargamento secuestrado también permite entender la magnitud del procedimiento. Los 219,319 kilos de cocaína fueron valuados en aproximadamente $5.600 millones, una cifra que para dimensionar de lo que estamos hablando se podría comprar unas 95 camionetas Toyota Hilux doble cabina cero kilómetro.

Esta suma corresponde a un aproximado del valor de la droga en el mercado argentino y que podría multiplicarse si llegara a comercializarse en mercados internacionales, particularmente en Europa.

Por ahora, los cuatro salteños permanecen detenidos a disposición de la Justicia Federal. Mientras se avanza con las actuaciones, el juez Molinari.

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