Fueron contratados en pleno pico de contagios. Al menos 60 personas se quedarían sin su fuente laboral y el nosocomio, con menos capacidad de atención. “Éramos héroes y de repente somos descartables”, señala una enfermera.

El Ministerio de Salud de Salta, a cargo del doctor Juan José Esteban, decidió prescindir de personal de enfermería y de maestranza con tareas en el Hospital San Bernardo de la Capital provincial.

Son, en principio, al menos 60 despidos. Las/os trabajadoras/es habían ingresado al nosocomio a mediados de septiembre del 2020, en pleno pico contagios de Covid-19, y fueron despedidos sin justificación en un contexto de rebrote de la enfermedad, según manifestaron este lunes por la mañana.

“Hace un mes se nos hizo un homenaje, éramos héroes, fuimos declarados personal esencial y de repente somos descartables, somos despedidos sin ninguna causa”, apuntó Cintia Reinaga, una de las personas cesanteadas que llevan adelante el reclamo en las puertas del hospital.

En diálogo con FM Noticias 88.1, la enfermera explicó que ingresaron bajo la modalidad de monotributistas y que desde el Gobierno prometieron- verbalmente- que serían contratados dado que hay “un déficit de recurso humano” desde hace varios años, lo cual se agravó con la pandemia ya que afectó el rol de profesionales en grupo de riesgo.

No obstante, ahora recibieron la notificación menos esperada: 35 enfermeros/as ya quedaron sin ingresos y el ajuste también alcanzaría a empleados de maestranza, que solamente trabajarán hasta marzo, sumando unas 60 cesantías. Extraoficialmente, dijo la enfermera, circuló una versión de supuesto examen psico-técnico que no aprobaron.

“Siempre hubo un contrato de forma verbal, siempre hubo una promesa de un contrato. Desde la organización del hospital siempre hubo capacitaciones y nos alentaban a dar lo mejor. Nos dijeron que desde hace años, desde el gobierno anterior, ya había vacantes que nunca se fueron cubriendo producto de la gente que se jubiló y se fue. Siempre hubo un déficit de recurso humano y que nosotros teníamos esa posibilidad (de contrato) así que nos alentaban a dar lo mejor para cubrir esas vacantes pero que no dependía del hospital sino del Gobierno, de tener la voluntad de absorbernos”, detalló Reinaga.

Finalmente, la enfermera sostuvo que no se acercó nadie de parte de la cartera sanitaria o de la gerencia del hospital para explicar lo sucedido y que solamente el gremio UPES presentó formalmente un reclamo.

Al ajuste de personal en el hospital San Bernardo se suman los salarios adeudados para personal del hospital Papa Francisco. Como explicó BUUFO, hay entre 35 y 40 personas de ese nosocomio que no cobraron sus salarios o bien recibieron parte de ellos. «La situación es diversa. Tenemos algunos compañeros que han cobrado parte de algún mes, por ejemplo septiembre, y hay otros compañeros que están cobrando de una manera muy irregular», explicó a este medio una fuente del nosocomio.

Fuente: BUUFO

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