Concurrió a un centro de diagnostico y falleció minutos después ¿un caso similar al de Pérez Volpin en Salta?

María Cristina Ulibarri de 53 años concurrió a un centro de diagnostico y luego falleció.

Para saber con precisión si se trataría de un caso de mala praxis similar al que sufriera la periodista y política Débora Pérez Volpin, Diario MUY CRITICO consultó con el abogado patrocinante Carlos Humberto Saravia -MP 1729- :

  • Muy Crítico: ¿Que sucedió con la señora Ulibarri?

Carlos Humberto Saravia: Lo que sucedió es que se concurrió a un local a los efectos de que se le practicara la terapia del dolor, en el Centro del Diagnostico Santa Agatha. Ellos realizan esta terapia por medio de punciones o infiltraciones en la columna monitoreada por un tomógrafo.

El problema es que la señora en el medio de la practica que duraba aproximadamente unos 30 o 40 minutos se descompensa, entra en un paso cardiorespiratorio; no hubo una atención adecuada ni había aparatología para reanimarla.

No había desfibrilador entonces la médica por lo visto se limitó exclusivamente a llamar al Sistema 911. En dos oportunidades sale la técnica que la asistía a los gritos pidiendo que se llame al 911, cuando llegan a los 15 minutos la señora estaba fallecida.

Ahora, de lo que ha sido la investigación de lo que se viene realizando, lo que detectamos primero es que el local no tenia habilitación, esto es un centro de diagnostico, que está sometido a una habilitación, que es un programa que depende del Ministerio de Salud de la Provincia de Salta.

Es decir que ahí se ha violado un procedimiento y un control […] si hubieran tenido un desfibrilador y lo hubieran usado, probablemente estaría viva.

Si la hubieran entubado probablemente estaría viva. El entubador estaba en la parte administrativa. En la parte de acceso del local y nuca fue utilizado. Esto habla de una impericia de la médica al momento en que ya entró en paro.

Pero por otro lado también se estableció que no confeccionaban historias clínicas, porque ellos dicen que solo hacían diagnósticos, pero esto es una práctica médica invasiva, quiere decir de que encubrieron un acto médico bajo la figura de un diagnostico.

 

Por otro lado también existe otro problema vinculado con lo que es el contexto general, o sea, ellos decían que hacían diagnósticos pero no hubo medico que abalara esa práctica […] es decir que si no hay un medico que avale esta práctica, es ilegal, por ende yo hablo de clandestinidad en el trabajo de esta mujer.

Por si esto fuera poco, también hay problemas con el financiamiento de la práctica médica. Lo que hacían ellos era exigirle al paciente que traiga una orden de tomografía, cuando en realidad no se limitaban a la tomografía, sino que usaban ese valor que pagaba por parte del IPS para cobrar un plus de 1500 pesos y hacer lo que era la terapia de dolor. Es decir que estamos en presencia de un fraude al IPS porque también hay limitaciones de prácticas.

Llegaron al nivel de pedir o de insinuar a que llevaran a un pariente con otra obra social para seguir con el tratamiento intensivo[…] mediante financiamiento fraudulento. Todo este contexto habla de personas desaprensivas.

Estamos pidiendo informes al Colegio de Médicos de Salta para ver en que se especializaba, si estaba reconocida la especialidad y también que nos digan si la terapia del dolor es un procedimiento medico aceptado por las normas científicas de la medicina y si no está sería peor.

Imagínese que con todo el contexto que le doy estamos sustentando una acusación de homicidio y no a titulo culposo, lo estamos haciendo en término de delito doloso.

  • Muy Crítico: ¿Con que diagnostico entra la señora?

Carlos Humberto Saravia: No tiene ninguno en ese momento. Ella tenía artrosis[…]eso lo sabemos, pero no entra con un diagnostico de un medico y una orden para que le haga la terapia del dolor. Ni ella –la médica acusada– tampoco lo emite, porque ella es médica. Pero ella es una médica que realiza este trabajo por imágenes de tomografía. Por eso digo que esta señora tampoco asumió esa responsabilidad.

Porque podría a lo mejor discutirse si ella como medica que lo es, creo que tiene título habilitante, hubiera prescripto, pero no lo hace porque busca la clandestinidad. Los pagos que se hacían, se hacían pero en negro, negro… si siquiera un recibo trucho.

Mire usted cómo funcionaba la cosa. Anotaban todo en un cuadernito “Gloria” en las páginas del final. Ese cuaderno hemos pedido secuestro. Pero esto habla de un contexto grosero, de los avivados de las prácticas medicas. Si hubiera estado en un sanatorio esta señora quizás podría haberse salvado.

  • Aquí la entrevista:

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