Crece el malestar con el referente de ‘ATE El Galpón’: De licencia, cobrando del Estado y abandonando a los afiliados
Esta ausencia de la Asociación de Trabajadores del Estado durante la celebración del Día del Empleado Municipal volvió a encender el malestar entre los trabajadores municipales galponenses.
El festejo, realizado el pasado viernes en el Salón Municipal de Cultura de El Galpón, reunió al intendente Federico Sacca, funcionarios, concejales y empleados de todas las áreas del municipio, tanto administrativos como de servicios, permanentes y contratados.
Mientras el gremio UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) acompañó a los empleados con obsequios y sorteos, la conducción de ATE —encabezada por el polemico docente Omar Moya, secretario de la Seccional Metán— fue nuevamente cuestionada por su falta de presencia y representación.
“Escuchá, todo es UPCN y nosotros una vez más ausentes”, mencionó un sindicalista indignado con Moya, mientras se menciono agradecimientos hacia los gremios presentes.
Según señalaron afiliados consultados, la conducción actual de ATE Metán no mantiene vínculo con los municipales galponenses. “Desde que asumió hace dos años dejamos de recibir todas las ayudas que nos hacían llegar desde Salta”, relató un referente que pidió reserva de su nombre.
Además es necesario destacar que Moya, está sindicado por cobrar un sueldo de docente sin ir a trabajar porque pidió licencia, pero lo paradójico es que según las palabras de los propios miembros de ATE “tampoco hace nada por los trabajadores”.
El Consejo Directivo Provincial, presidido por Mabel Álvarez, solía colaborar con recursos para la compra de asado, bebidas y regalos destinados a los afiliados en fechas conmemorativas. Esa ayuda desapareció, aseguran, desde que los empleados municipales pasaron a depender de la Seccional Metán, bajo la órbita de Moya.
“Hasta 2023 había unos 150 socios; hoy quedamos alrededor de 110, porque muchos compañeros están renunciando al no sentirse representados”, señaló otro delegado de El Galpón.
Cada afiliado aporta entre $7.000 y $8.000 mensuales de cuota sindical, lo que refuerza el malestar por la falta de presencia gremial.
Moya, que actualmente goza de licencia gremial por tiempo indefinido en su cargo de vicedirector y docente del Colegio Secundario N°5031 de El Galpón, continúa participando de actividades políticas y sindicales a nivel provincial.
Días atrás estuvo en Cafayate, en una jornada de capacitación de dirigentes gremiales, mientras sus afiliados reclamaban presencia y acompañamiento en su propio municipio.
Entre los trabajadores crece la sensación de abandono y pérdida de representación, una fractura que parece profundizarse dentro del gremio estatal. “No pedimos nada extraordinario —expresó un afiliado— solo que estén presentes y nos acompañen como antes”.
📌 Publicado por Diario InfoSalta




