
• Por: Teresita Frias
La violencia de género, los casos de mujeres desaparecidas y el femicidio ocurrido en Campo Quijano pese a una consigna policial vuelven a encender alarmas en Salta. Mientras un homenaje oficial del 8M que tapa las políticas públicas reales frente a un contexto de pobreza y desigualdad que golpea con más fuerza a las salteñas.
En Salta, mientras desde el despacho de la Subsecretaria de Mujeres, Genero y Diversidad a cargo de la ultra conservadora Julia Elena Valencia Donat (una de las tantas bendecidas durante el Gobierno de Urtubey) se reparten diplomas y homenajes, la realidad de muchas mujeres está lejos de los actos protocolares y las fotos institucionales. La violencia, la precariedad y el abandono estatal siguen marcando la vida cotidiana en los barrios, donde muchas mujeres sostienen hogares enteros sin llegar a fin de mes y enfrentando situaciones extremas de vulnerabilidad.
Un reciente ejemplo es el caso ocurrido en Campo Quijano que volvió a sacudir a la provincia y expuso una vez más las fallas del sistema de protección. La víctima había denunciado a su agresor y contaba con custodia policial, una medida que en teoría debía garantizar su seguridad.
Sin embargo, nada de eso alcanzó. Natalia Cruz, madre de dos niños, fue asesinada igual. El hecho dejó en evidencia lo que las feministas venimos denunciando desde hace años, las medidas de protección muchas veces quedan solo en el papel y llegan tarde cuando la consigna la debería tener el agresor.
Ese caso no es un hecho aislado. En Salta la violencia contra las mujeres tiene nombres propios y una lista que sigue creciendo. Cada femicidio deja detrás familias destruidas, hijas e hijos que quedan sin sus madres, todos atravesados por el dolor. A eso se suma otra herida abierta que sigue sin respuestas; las mujeres desaparecidas.
Uno de los casos más emblemáticos en nuestra provincia sigue siendo el de María Cash, la joven diseñadora desaparecida en julio de 2011 cuando viajaba a Jujuy. Su desaparición se convirtió en uno de los misterios policiales más resonantes de la Argentina y todavía hoy su familia continúa reclamando respuestas.
A esa lista se suman otros nombres que siguen presentes en los reclamos por ejemplo: Jesica Gutiérrez, desaparecida en la localidad de La Caldera; Rosmery Aramayo, comerciante desaparecida en Salvador Mazza; Viviana Lúbik, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad desaparecida en 2024 y que en junio del año 2025 un camionero aseguró haberla visto vagar por las rutas de Cerrillos, y aún así la justicia no buscó, por último Miriam Carolina Chavarría, una maestra jardinera que permanece desaparecida desde 2019. Son historias que siguen abiertas y que todavía esperan verdad y justicia.
Las estadísticas muestran que la mayoría de los femicidios en la provincia ocurren dentro de relaciones de pareja o expareja, lo que evidencia fallas estructurales en los mecanismos de prevención, protección y acceso a la justicia. En muchos casos hubo denuncias previas, pedidos de ayuda o señales de alerta que el Estado no supo o no quiso escuchar.
En este contexto, el escenario político también suma contradicciones difíciles de ignorar. En la provincia el área de Mujeres fue degradada de Secretaría a subsecretaría, una decisión que para muchas organizaciones feministas representó un claro retroceso institucional. A eso se suma que Julia Elena Valencia Donat, actual subsecretaria desconociera públicamente que en la Asamblea Lesbotransfeminista participan mujeres heterosexuales y no solo “un colectivo de lesbianas”, lo que habla a las clara de su falta de preparación para el cargo que ostenta.
Asimismo, desde el espacio de Madres Protectoras también recuerdan que la funcionaria prometió una reunión con referentes del movimiento que nunca se concretó. Quedó en un “después te llamo” que jamás sucedió manifestaron.
Lo que tiene que entender Julia Elena es que a las mujeres salteñas eso no les sirve para un carajo los reconocimientos. Lo que sirve es que se garanticen derechos, que existan políticas públicas reales y que se escuche a quienes todos los días sostienen las luchas en la calle.
Porque mientras se entregan diplomas, en los barrios hay mujeres que no saben si van a poder pagar el alquiler, madres que hacen malabares para alimentar a sus hijos y trabajadoras que cargan sobre sus espaldas jornadas interminables.
También hay una distancia social que muchas veces se vuelve imposible de ignorar. La subsecretaria habla desde la comodidad de ser una mujer oligarca, una mujer de la élite ultra conservadora que probablemente nunca sintió lo que es que le duelan las tripas de hambre o el estrés de no saber si va a quedarse en la calle con sus hijos esa misma noche.
Reconocer qué. Reconocer que las mujeres están cada vez más empobrecidas mientras el propio Estado reduce las políticas destinadas a protegerlas?
Por otra parte, el plano político local también hay contradicciones que generan indignación. En la provincia hay concejales de La Libertad Avanza denunciados por violencia de género. Dos de ellos en la ciudad de Salta y otro en Tartagal, causas que expusieron la otra cara de un Concejo Deliberante que ya debería haber actuado y expulsarlos.
A esto se suma un problema sanitario que también empieza a encender alarmas. Organizaciones que trabajan en salud materna advierten que el desmantelamiento de programas destinados a mujeres gestantes ya empieza a tener consecuencias. Según datos difundidos por espacios que trabajan la problemática de hipertensión y embarazo en Argentina, la mortalidad materna habría aumentado cerca de un 40 por ciento y también se registra un incremento de la mortalidad infantil. Y advierten que la reducción de programas de acompañamiento, controles y asistencia impacta directamente en las mujeres más pobres.
Otro frente de conflicto se abre en el Poder Judicial, donde organizaciones feministas denuncian persecución constante contra las Madres Protectoras, mujeres que denuncian abusos contra sus hijos y que terminan siendo investigadas o judicializadas por intentar protegerlos.
En ese mismo escenario también generó polémica la designación en la Defensoría General de la jueza Ada Zunino, la Asamblea Lesbotransfeminista de Salta manifestó su preocupación por el nombramiento.
La Asamblea recordó que esta Defensoría “es un pilar del Estado de Derecho y una garantía esencial para el acceso a la justicia de los sectores históricamente vulnerados: mujeres, personas LGBTI+, niñeces, comunidades indígenas y personas en situación de pobreza” y por esta razón su conducción “requiere no solo idoneidad técnica, sino también un compromiso claro, sostenido y demostrable con los derechos humanos y la perspectiva de género y diversidad”.
Todo esto ocurre en un contexto donde además el periodismo atraviesa una crisis profunda. En Salta y en toda la Argentina el trabajo periodístico históricamente fue mal pago, precarizado y profundamente desigual para las mujeres. Hoy esa situación se agravó todavía más.
La reciente derogación del Estatuto del Periodista Profesional eliminó un régimen histórico que durante décadas garantizó derechos laborales básicos para trabajadores y trabajadoras de prensa. Sindicatos y organizaciones del sector advierten que la medida no solo implica la pérdida de derechos conquistados sino también un golpe directo al pluralismo informativo y a la libertad de expresión.
Salarios deteriorados, pluriempleo, hostigamiento al trabajo periodístico y ataques constantes a la prensa se suman a una realidad donde muchas trabajadoras de medios deben sostener varios empleos para poder vivir de su profesión.
En ese contexto, defender condiciones dignas para el periodismo también es defender el derecho de la sociedad a estar informada.
Por eso, para muchas mujeres que militan, trabajan y luchan todos los días en Salta, la verdadera política no se construye en un escenario ni en un acto con reconocimientos.
Se construye en las calles, visibilizando las violencias, peleando por derechos, presentando proyectos en la Legislatura, en el Concejo Deliberante y acompañando a las familias que siguen buscando justicia.
Porque la historia del movimiento de mujeres en la provincia siempre se escribió en la calle.
📌 Publicado por Diario InfoSalta



