Un oscuro siniestro vial con dos víctimas fatales ocasionado por el ex intendente del PJ lajiteño Alberto Fermani, encendió la indignación de familiares, amigos y vecinos de las víctimas; quienes se movilizaron para exigir justicia ante la evidente impunidad y el sin fin de privilegios de los que goza el ex mandatario. Cabe mencionar que fuentes cercanas a la Justicia manifestaron a InfoSalta que la causa donde murió el año pasado un obrero municipal haciendo tareas de mantenimiento en la casa particular del por entonces Intendente fue archivada.

El día 18 de septiembre se conoció a través de medios de comunicación de la zona, que Alberto Fermani, quien se desempeñó por más de dos décadas como intendente de Las Lajitas por el Partido Justicialista, hasta no hace más de un año; fue quien provoco un fatal accidente contra una motocicleta a la cual embestido de atrás con su camioneta Toyota hilux 4×4, donde dos personas perdieron la vida a la altura de la localidad Coronel Mollinedo sobre la RP n° 5. Las víctimas eran padre e hijo residentes y oriundos de la Las Lajitas; se trata de Fernando Aguirre (un niño de 13 años, estudiante) que fallecio en el acto y Miguel Ángel Aguirre (37 años, peón rural) quien perdió la vida el 21 de octubre después de estar internado en el hospital San Bernardo por más de tres semanas.

El miércoles 4 de noviembre después de varios días de interminable e indescriptible angustia por la que atraviesan familiares y conocidos de las víctimas, se movilizaron junto a la comunidad para exigir justicia ante una muy visible y ya conocida posición de privilegios e impunidad con la que se manejan los políticos y también repudiar el accionar de la justicia a la hora de investigar y juzgar a los políticos patrones de estancia.

La cualidad de dejar una culpa, exceso o delito sin el merecido castigo, sin dudas es una característica peculiar de los políticos de los partidos patronales y tradicionales. En el suceso de Las Lajitas el ex intendente fue premiado por la justicia con un bono vip a la impunidad y privilegios. Desde el año 1.995 al 2.019 por más de veinte años Fermani estuvo enquistado en el poder como intendente del municipio lajiteño; décadas donde se dedicó a tejer sus privilegios, pactos que lo dejarían impune, como asi también incrementar su capital económico con los bienes del pueblo. Las denuncias judiciales radicadas en contra de la corrupción del régimen fermanista fueron numerosas, graves y las resoluciones judiciales fueron bochornosas. En el año 2.013 se visibilizo la acusación e imputación de Alberto Fermani por los delitos falsedad ideológica, fraude en la administración publica y venta irregular de dos inmuebles correspondientes al ministerio de salud provincial. Actualmente el ex mandatario reside en una de las dos casas usurpadas y la justicia sigue manteniendo su lugar de privilegio e impunidad.

Después del siniestro vial protagonizado el 18 de septiembre, Fermani fue imputado por la Fiscal Penal María Celeste Pisacic de la Fiscalía Penal de Joaquín Víctor Gonzales bajo los cargos de Homicidio Culposo Agravado (en perjuicio del menor que fallecio en el momento) y lesiones graves ( en perjuicio del padre que se encontraba hasta el 21 de octubre internado con graves lesiones que terminaron con su vida). Ante estas instancias tratándose de cualquier ciudadano con los mismos cargos de imputación, tendría que esperar entre 24 a 48 hs en una celda común hasta que el Juez autorice la prisión domiciliaria; con Fermani nuevamente se vio una posición de privilegios e impunidad.

En diálogo con RADIO TERTULIA Patricia Aguirre, hermana y tía de las víctimas; entre lágrimas y angustia manifestó su descontento con el accionar de la justicia: “No estuvo preso como estaría cualquier persona que produce un accidente con víctimas fatales y la policía fue cómplice. Supe que un efectivo policial priorizo ayudar al imputado antes de informar a la familia sobre el accidente.
También recibimos llamadas y mensajes intentando callarnos y que no hiciéramos nada para pedir justicia.
Fermani nunca cumplió con la prisión domiciliaria, ni dejo de conducir vehículos como lo estableció la justicia. Se paseó por confiterías y se lo pudo ver practicando deportes en el complejo municipal como es de público conocimiento”, 
éstos fueron algunos de los dichos de una hermana y tía de las víctimas. Queda muy claro el grado de impunidad con la que se manejan los políticos; como asi también la complicidad de una justicia corrupta y clasista como empieza a visibilizarse por la sociedad, que empieza a cuestionarse cada vez más el rol que cumple la justicia y opta por actividades comunitarias para pedir y exigir justicia mediante movilizaciones y marchas.

 

Fuente: Radio Tertulia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *