En esa pobre localidad anteña unos minutos de lluvia dejaron al descubierto lo que hace tiempo pobladores vienen denunciando públicamente: “abaratamiento de costos en las obras de desagüe, que nunca fueron concluidas”.

En el año 2.016 luego de las fuertes inundaciones que azotaron Apolinario Saravia, Nación envió casi 50.000.000 (cincuenta millones de pesos) destinados para varias obras entre las que estaba incluidas las del desagüe.

Cabe mencionar que Saravia es y fue uno de los lugares más afectados por las lluvias e inundaciones al punto de ocasionar daños irreparables a sus pobladores. Desde hace cinco años que los saraveños insisten en pedir cuentas al Intendente Marcelo Moisés (FdT) en que clarifique el destino de los fondos enviados por Nación. Los vecinos son los que actúan de contralor ya que el cuerpo de concejales de esa comuna conformado por: Mario Orquera, Alejandro Sanchez, Ivana Ibáñez, Josefa Salto (todos del FdT) y Carina Quintana del Partido del Trabajo y del Pueblo de la Corriente Clasista y Combativa (pero responde al oficialismo) lejos de pedir rendición de cuentas y ejercer algún control pareciera ser que trabajarían en beneficiar los manejos de Moisés. Más allá de la denuncia judicial que hoy enfrenta el Intendente Saraveño por “Malversación de fondos”, no son las únicas cuentas que se le cuestionan a Moisés, también: el estado del Parque Automotor, las viviendas que no se realizan desde que comenzó su gestión, la falta de pagos a los municipales y las jugosas pautas a periodistas afines.

Siempre que se busca la palabra del jefe comunal, éste asegura que “esto es todo ataque político”, lo cierto es que la fuerza de la naturaleza echa por tierra cualquier intento por ocultar la situación, apenas caen unos milímetros de lluvia sobre esa ciudad queda en evidencia la gravedad de la situación.

Es preciso señalar que después de cuatro años se re tomo la obra del techado del micro estadio cerrado en el Complejo Municipal valuda por ese entonces en 3.665.000 (tres millones seiscientos sesenta y cinco mil pesos) esta obra que se le otorgó a Apolinario Saravia por ley en el Plan Bicentenario, después de la denuncia realizada por malversación de caudales, se hará cargo la empresa Hernández S.A. esta asignada por el actual gobierno de la provincia.

Otro de los llamativos manejos que tiene Moisés para continuar con su poderío está pagando publi-notas para posicionar a su cuñado el productor de hortalizas Ricardo Coccioli como candidato a diputado.

Es que la sed de poder del Intendente traspasan los límites, tanto es así que hasta los empleados del municipio de General Pizarro lo señalan de manejar al jefe comunal de esa localidad, hasta ahora solo son fuertes rumores del préstamo de más de 3.000.000 (tres millones) de pesos que el Intendente de Pizarro habría prestado a Moisés sin el tratamiento adecuado en el Concejo Deliberante y ahora no los podría cobrar, de chequearse este dato ambos jefes comunales enfrentarían graves cargos judiciales.

El caso de Saravia evidencia como se manejan los patrones de estancia en Anta, un departamento empobrecido por los políticos corruptos que transitaron a lo largo de los años. Opinorte

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