Masacre de Palomitas | De la importancia negativa del hombre viejo en el poder jurídico

  • Por: Emiliano Nicolay, hijo de Evangelina Botta, asesinada en Palomitas y Francisco Nicolay desaparecido por la patota del Ingenio Ledesma.

El hombre viejo inmerso e investido, sin ser elegido en asamblea, de poder, y por el contrario de la luz del alba, hábitat del hombre nuevo, es lo más negativo que existe, en detrimento siempre, de la democracia, madre absoluta, proveedora científica de equilibrio a las tensiones internas de todo grupo humano.

El juez hombre viejo necesita de las sombras, de la noche, de la parálisis negacionista de la luz, necesita la oscuridad, para poder ser inmoralmente siempre en la oficialidad del espacio tiempo dictatorial.

Es lo más negativo que existe porque trabaja a destajo para que la utopía y la luz sean torturadas en su antidemocrática presencia.

Es lo más negativo que existe porque milita en la incomprensible contradicción de la anti libertad, en la tiranía ignominiosa e inmoral del no derecho al derecho.

Es lo más negativo que existe porque por naturaleza está privado de todo amanecer, de toda luz, de toda manera equitativa en la administración jurídica del poder.

Es lo más negativo que existe porque se desentiende inescrupulosamente, de la aplicación letal y desintegradora del delito de lesa humanidad.

Es lo más negativo que existe por escupitar los textos de Galeano que orquestan su función principal por el amanecer, alba insoslayable de la memoria insurgente indoamericana.

Es lo más negativo que existe porque odia sin ningún resquemor a Mariano Moreno, a los camaradas del gobernador Ragone y a los cañeros heroicos del Doctor Aredes.

Es lo más negativo que existe porque es vampírico, colapsa ante la luz de cualquier preámbulo constitucional, siendo el honorable preámbulo el amanecer de cualquier constitución.

Es lo más negativo que existe porque siempre se comporta como eclipse judicial, solo trabaja para que la luz de la verdad histórica, deje de ser verdad, deje de ser histórica, y deje de ser luz.

Es lo más negativo que existe porque como jurista ha ignorado sus elevados deberes, y lo único que ha hecho ha sido degenerarlos, por la única opción que le indica su naturaleza enajenada de todo humanismo.

Es lo más negativo que existe por negar, por ser cómplice, por omitir, por ser negacionista, así por lo tanto en la senda del negacionismo histórico comparte el camino con el nazismo, porque todo negacionismo del lesa humanidad es nazi.

Es lo más negativo que existe porque ante los ríos de lágrimas de mi abuela solo hacia uso del negacionismo cómplice, diciéndole a esa alma partida por un rayo pero que lo miraba a los ojos fijamente, “señora quédese tranquila, su hija está fugada, ya va a aparecer”.

Es lo más negativo que existe porque durante la oscuridad que lo rodea, en sus tareas y pensamientos, destila un veneno poderoso que corroe agresivamente el libro superior de los pueblos.

Es lo más negativo que existe porque irradia un permanente fluir contrario al derecho, y en el delito de lesa humanidad aplicado y en el conjuro del maligno flujo, desprecia con impunidad cualquier posibilidad de jurismo humanista.

Es lo más negativo que existe porque ha compartido cenas, mesas, y reuniones con los hombres más degenerados de la tierra, los propietarios de la picana.

Es lo más negativo que existe porque siendo un espectro antiguo de la oscuridad dictatorial, y amigo intimo de la injusticia, en su momento fue ascendido a camarista.

Es lo más negativo que existe porque ignora las leyes constitucionales que son las determinaciones establecidas por la voluntad unida del pueblo, siempre dotándose a si mismo del derecho al derecho, o sea, el derecho a vivir, derecho inexistente en el pútrido perfil de su agenda barbárica.

Es lo más negativo que existe porque ignora la consciencia moral, herramienta indispensable de nuestra humanidad, porque tener poder jurídico no es hacer lo que la oscuridad dictatorial de lesa humanidad indique, sino todo lo contrario.

Es lo más negativo que existe porque hace caso omiso desde el origen totalmente viciado a los principios inexpugnables de igualdad que indica el libro superior.

Es lo más negativo que existe porque ignoró sistemáticamente los límites de enajenación que eran aplicados, a manera de producción industrial, en el penal federal “Las Rosas” y en todas las cárceles y centros clandestinos del país.

Es lo más negativo que existe porque siendo ignorante de la ley moral, cuál nos indica a la humanidad las buenas acciones, no pudo haber producido nunca un jurismo de humano talante, Echeverría y Alberdi lo hubiesen descripto como impulsor anticonstitucional generador de barbarie y eterna oscuridad.

Así entonces, señor juez de las tinieblas, ante su partida le deseamos que nunca más pueda descansar en paz, porque así se lo merece y ante la ausencia de la ley por usted ignorada, nuestra presencia indiscutible en la memoria revolucionaria del pueblo.

¡Compañeros de Palomitas presentes¡

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