“Mi papá tenía el 70% del cuerpo quemado y dicen que caminó 200 metros para ahorcarse”: el reclamo del hijo de Vicente Cordeyro a los fiscales que investigan su muerte

Durante un acto en honor a los policías fallecidos, familiares volvieron a exigir justicia y claridad sobre investigaciones que aún generan interrogantes marcando inconsistencias en los expedientes.
La mañana se abrió con un clima de respeto y memoria en la Plaza de los Caídos en Cumplimiento del Deber, donde se realizó un homenaje a los policías Néstor Píccolo y Vicente Cordeyro. El reconocimiento fue organizado por la Fundación Azul, que impulsó la colocación de placas con los nombres de ambos efectivos en el monumento que recuerda a los uniformados fallecidos en circunstancias que la justicia aún no puede responder.
El acto buscó reparar (según señalaron desde la organización) una ausencia de reconocimiento institucional hacia dos hombres vinculados a investigaciones sensibles en la provincia.
Uno de los casos recordados fue el del policía Néstor Píccolo, hallado sin vida el 24 de noviembre de 2011 a pocos metros del lugar donde desarrollaba tareas de investigación. En ese momento, la brigada estaba concentrada en esclarecer el femicidio de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, un caso que conmocionó al país y tuvo repercusión internacional.
También fue recordado Vicente Cordeyro, quien años después de su retiro continuaba interesado en esclarecer distintos hechos criminales. Su cuerpo fue encontrado sin vida en un sector de la Quebrada de San Lorenzo, un episodio que derivó en una investigación judicial que aún genera cuestionamientos por parte de su familia y la sociedad salteña.
En medio del homenaje, Nicolás Cordeyro, hijo del ex uniformado, volvió a plantear públicamente dudas sobre el avance de la causa. En diálogo con El Tribuno, explicó que existen aspectos del expediente que todavía no fueron aclarados.
Entre los puntos que mencionó aparece la actividad registrada en el teléfono celular de su padre momentos antes de que el dispositivo dejara de funcionar. Según indicó, el aparato habría realizado una videollamada apenas dos minutos antes de apagarse, aunque la familia desconoce si existen registros de esa comunicación.
Otro elemento que señaló, genera interrogantes es el hallazgo de varios cuchillos en el lugar donde fue encontrado el cuerpo. “Había un cuchillo pegado al celular y después aparecieron otros tres más. En total son cuatro cuchillos y todo estaba quemado, pero no sabemos a quién pertenecían”, sostuvo.
Las conclusiones preliminares de la autopsia también fueron mencionadas por el joven. De acuerdo con los estudios, el cuerpo presentaba alrededor del 70% de superficie quemada, con lesiones que comenzaban en el rostro y correspondían a quemaduras de segundo y tercer grado.
Ese dato es uno de los aspectos que, según Nicolás Cordeyro, resulta difícil de compatibilizar con la hipótesis inicial que se planteó en la investigación. “Nos dijeron que él se quemó y después recorrió unos 200 metros en el cerro antes de ahorcarse”, relató.
El hijo del ex policía explicó que, durante las consultas realizadas a los investigadores, también preguntó por el estado de los pies. Según contó, le respondieron que “su padre se habría colocado las zapatillas luego de las quemaduras”, una explicación que consideró poco clara.
Dentro de las observaciones que planteó la familia también aparece la escasez de rastros humanos en el lugar. De acuerdo con lo que explicó, “en la escena se logró recuperar una sola huella de calzado”.
En cambio, se detectaron numerosos indicios del paso de animales. “Había huellas de caballo, restos de animales, pero prácticamente no había pisadas”, señaló.
También cuestionó la forma en que se comunicaron los avances del expediente. Según indicó, “el procurador no los convocó a reuniones para informarles sobre la investigación y, en varias ocasiones, tomaron conocimiento de hipótesis oficiales a través de los medios”.
En ese contexto, Nicolás recordó que en un primer momento se había afirmado públicamente que el caso estaba “totalmente esclarecido”, aunque luego la fiscalía informó que las actuaciones continuarían para profundizar distintas líneas de análisis.
“Nos dicen que la investigación sigue y que no puede quedar ningún cabo suelto. Nosotros lo único que pedimos es que nos expliquen realmente qué pasó”, expresó.
El homenaje concluyó con la colocación de las placas recordatorias frente al monumento. Allí, los nombres de Píccolo y Cordeyro quedaron incorporados al memorial.
Mientras tanto, en paralelo al gesto de reconocimiento, las preguntas alrededor de esas muertes continúan evidenciando el mal manejo que existe en ámbito judicial.
📌 Publicado por Diario InfoSalta


