
Hay decisiones políticas que pueden discutirse. Y hay otras que, por el lugar que ocupan en la memoria de un pueblo, obligan al menos a dar explicaciones. Eso es lo que ocurre con el voto de los tres senadores de Salta que acompañaron la declaración del tucumano Bernabé Aráoz como Héroe Nacional.
Emilia Orozco, Gonzalo Guzmán Coraita y Flavia Royón acompañaron con su voto la iniciativa que reivindica al dirigente tucumano como Héroe Nacional y precursor del federalismo. La decisión resulta particularmente contradictoria en una provincia que tiene a Martín Miguel de Güemes como máximo símbolo histórico y donde dos de esos legisladores, los libertarios, fueron impulsores de reconocimientos a la gesta güemesiana.
El proyecto, impulsado por Sandra Mendoza, legisladora por la provincia de Tucumán, fue aprobado por unanimidad en la Cámara alta. Entre los votos afirmativos estuvieron los salteños Emilia Orozco, Gonzalo Guzmán Coraita y Flavia Royón, paradójicamente, todos lucen el poncho salteño y florean sus discursos en nombre del Héroe Gaucho.
Esta contradicción que resulta imposible ignorar, Bernabé Aráoz no fue simplemente otro protagonista de la Independencia. Fue gobernador de Tucumán y tuvo participación en las batallas de Tucumán y Salta, pero posteriormente se convirtió en uno de los principales adversarios políticos de Martín Miguel de Güemes, en momentos decisivos para la defensa del norte y para el proyecto continental de San Martín.
Si bien Aráoz no disparó contra Güemes ni fue quien le produjo la herida que terminó con su vida (eso ocurrió durante el ataque realista de junio de 1821) su enfrentamiento político con el General Gaucho fue profundo y, según distintas interpretaciones de la historiografía güemesiana, formó parte de los sectores que conspiraron contra el salteño y contribuyeron a generar las condiciones políticas que terminaron debilitándolo.
No es un dato menor. Mientras Güemes sostenía la frontera norte y defendía un proyecto que tenía relación directa con la estrategia sanmartiniana, Aráoz impulsaba desde Tucumán la llamada República de Tucumán y mantenía fuertes disputas con Santiago del Estero y Catamarca, que reclamaban su autonomía.
Ahora, casi dos siglos después, el Senado de la Nación pretende colocar a Aráoz en el mismo panteón simbólico de los grandes héroes nacionales. Y los tres senadores de Salta que poco hacen por la provincia y ganan millones, dijeron que sí.
La contradicción se vuelve todavía más fuerte cuando se recuerda lo ocurrido el 13 de julio de este año. Ese día, el Senado distinguió al Museo Didáctico de la Gesta Güemesiana y Gaucha de San Lorenzo, perteneciente a la Agrupación Gaucha “Juan Carlos Dávalos”. La iniciativa había sido impulsada justamente por los libertarios Gonzalo Guzmán Coraita y Emilia Orozco, quienes destacaron el trabajo de esa institución para preservar y difundir los valores del General Martín Miguel de Güemes.
Es decir; en julio levantaron la bandera de la memoria güemesiana y promovieron un reconocimiento para una institución dedicada a mantener viva esa historia. Poco después, levantaron la mano para declarar Héroe Nacional a uno de los principales adversarios políticos de Güemes.
Y no deja de llamar la atención la puesta en escena política que rodea a algunos de estos dirigentes. Guzmán Coraita suele mostrarse públicamente con el poncho y vestido de gaucho, una imagen que forma parte de su identificación con las tradiciones salteñas y con la figura del General. Orozco también ha construido parte de su discurso político alrededor de esa identidad.
Por eso la pregunta es ¿qué sentido tiene ponerse el poncho, homenajear a Güemes, reivindicar la gesta gaucha y después votar para que uno de sus principales enemigos sea declarado Héroe Nacional?
La memoria de Güemes no puede convertirse en una escenografía para los actos, las fotografías o las redes sociales. Mucho menos cuando en el Congreso aparece una iniciativa que, para muchos salteños, supone una verdadera tergiversación de la historia.
Porque si Aráoz es presentado como precursor del federalismo, también habría que explicar qué lugar ocupan sus enfrentamientos con las provincias que reclamaban autonomía y qué lugar ocupa Güemes en esa disputa.
Orozco, Guzmán Coraita y Royón tenían la posibilidad de estudiar los antecedentes, cuestionar el proyecto o, al menos, explicar públicamente por qué decidieron acompañarlo. Hasta ahora no se conocen argumentos de los tres senadores que permitan comprender cómo justifican una decisión semejante.
Y eso es quizás lo más preocupante que quienes representan a esta provincia traspasada por el poncho salteño hayan acompañado sin explicar una iniciativa que toca directamente la memoria histórica de Salta.
El General Gaucho no necesita que lo defiendan con un poncho para las fotos. Necesita que quienes ocupan una banca en su nombre conozcan su historia y tengan argumentos para defenderla cuando, desde el Congreso, pretenden reescribirla, el General no necesita de estos traidores que no representan la provincia.
📌 Publicado por Diario InfoSalta




