Tortura en Metán: Guardiacárceles encapuchados lo asfixiaron, patearon, terminó con una pierna rota, sigue en “el chancho”. Habrían ocultado la fractura en el informe médico

Una presentación judicial activó una investigación tras un episodio de violencia extrema dentro del establecimiento penitenciario del sur salteño. Habría presuntas irregularidades en el accionar de los agentes, demoras en la atención sanitaria y el uso de aislamiento como medida disciplinaria, en un contexto ya cuestionado por el Comité contra la Tortura.
La Fiscalía de Derechos Humanos de Metán investiga una denuncia penal por tortura, apremios ilegales, vejaciones y severidades ocurridas dentro de la Unidad Carcelaria N°2, en un episodio que, según consta en el expediente, se produjo el domingo 11 de enero alrededor de las 21:50.
El denunciante es Maximiliano Exequiel Torrejón, de 30 años, quien relató haber sido violentamente atacado por personal penitenciario, algunos de ellos con el rostro cubierto, luego de un conflicto previo dentro del pabellón.
De acuerdo a su testimonio, “fue reducido por varios efectivos, sacado de su celda y trasladado por sectores del penal donde no habría cámaras de seguridad”.
Según la denuncia a la que accedió InfoSalta, el interno fue obligado a arrodillarse y golpeado con puños, patadas y bastones, para luego ser arrastrado por distintos sectores de la unidad. El ataque continuó en el baño del pabellón, donde (siempre según su relato) fue sometido a maniobras de asfixia, torsiones de brazos y piernas, insultos y burlas mientras permanecía inmovilizado.
Además se menciona la lesión sufrida en la pierna izquierda, una extremidad en la que Torrejón posee seis cirugías previas, con clavos y placas colocadas desde antes de su detención.
De acuerdo a la denuncia, los golpes impactaron en esa zona, que hasta ese momento no había presentado complicaciones.
Posteriormente, una revisión realizada por el Dr. Apaza, médico del Poder Judicial constató que el interno presenta “rotura de placa”, tal como figura en el informe incorporado a la causa.
Asimismo, el interno afirmó haber escuchado un diálogo entre el médico del penal y el traumatólogo que lo atendió en el Hospital del Carmen, el lunes a las 10 de la mañana, en el que (según su testimonio) “se habría solicitado que no se incorporara la fractura de placa en el informe médico”.
A pesar del intenso dolor, la imposibilidad de movilizarse y episodios de pérdida de conocimiento que manifestó haber sufrido, Torrejón aseguró que “no recibió atención médica inmediata”.
Desde el día del ataque, el interno permanece alojado en el denominado “chancho”, una celda de castigo, situación que fue denunciada por su defensa como una medida de aislamiento prolongado.
En diálogo con InfoSalta, el abogado del denunciante, Víctor Gómes, expresó: “Son prácticas deplorables que lamentablemente siguen existiendo. Las autoridades del Servicio Penitenciario de Salta debieran trabajar en su prevención”.
En cuanto al marco procesal del detenido, Gomes contó que “se encuentra en prisión preventiva a casi un año de su detención, en lo que resulta una excesiva aplicación de la figura que al día de hoy constituye una gravísima violacion al deber jurisdiccional de prevenir la tortura”.
Respecto a la presentación judicial el letrado solicitó, además, medidas de protección, garantías para su integridad física, la continuidad del tratamiento médico y la posibilidad de un traslado a otra unidad, ante el temor de nuevas represalias.
Denuncias estructurales y un sistema bajo tensión
El caso se enmarca en un contexto más amplio de denuncias reiteradas por malos tratos y castigos dentro del sistema penitenciario metanense.
Familiares de otros internos (que solicitan resguardar su identidad por temor a represalias contra los detenidos) señalaron a InfoSalta que existirían tratos diferenciados, donde el acceso a mejores condiciones dependería de “privilegios” que (según denuncian) deben ser gestionados por las familias, incluso mediante aportes económicos.
Quienes no acceden a esos beneficios o realizan reclamos serían sometidos a malos tratos o traslados como forma de aleccionamiento, especialmente hacia unidades de la capital provincial.
La advertencia del Comité Nacional de Prevención de la Tortura
Desde principio de año, el Comité Nacional de Prevención de la Tortura viene alertando sobre la situación de las personas privadas de la libertad en Salta. El representante del organismo en la provincia, Rodrigo Solá, describió al sistema carcelario como “una olla a presión”, marcada por la sobrepoblación y las malas condiciones de detención.
En declaraciones anteriores, Solá señaló que en cárceles y alcaidías salteñas hay personas que duermen en el piso, sin colchones adecuados, con acceso limitado a la educación, falta de cupos laborales y escasez de equipos técnicos. También mencionó reclamos persistentes por la cantidad y calidad de la comida.
“No hay psicólogos ni trabajadores sociales suficientes, no hay talleres para todos, no hay educación para que todos puedan acceder de la misma manera. No están dadas las condiciones generales para que la reinserción se concrete de manera fácil”, advirtió.
Según datos del Comité, la sobrepoblación carcelaria en la provincia ronda el 40%, un fenómeno que se profundizó a partir de la transferencia de competencias en causas de microtráfico.
“Cuando hablamos de estos niveles de sobrepoblación, cualquier conflicto menor puede escalar y terminar en un motín o en una tragedia”, concluyó Solá.
La causa por los hechos denunciados en la cárcel de Metán continúa bajo investigación de la Fiscalía de Derechos Humanos, mientras el interno permanece aislado y a la espera de definiciones judiciales.
📌 Publicado por Diario InfoSalta




