Salta en rojo: El 32,8% de los deudores no logra ponerse al día con sus pagos

Las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras continúan profundizándose en Salta. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos del Banco Central correspondientes a mayo de 2026, muestra que el 32,8% de las personas endeudadas en la provincia mantiene atrasos superiores a los 90 días, una proporción que supera el promedio nacional y ubica al distrito entre los más afectados del país.
El estudio considera en situación irregular a los créditos con más de tres meses de incumplimiento. En ese contexto, la provincia registra que el 17,1% del dinero financiado a las familias se encuentra en mora.
La situación cambia según el tipo de entidad donde se originó la deuda. En los bancos, el índice alcanza el 11,8%, mientras que en las billeteras virtuales y otros proveedores no financieros asciende al 30,8%, el porcentaje más elevado dentro del sistema.
La diferencia también se observa en la cantidad de personas afectadas. Entre quienes operan con entidades bancarias, el 17,2% presenta incumplimientos. En cambio, el porcentaje trepa al 37,7% entre los usuarios de plataformas digitales y proveedores de financiamiento no bancario.
El relevamiento ubica a Salta por encima de numerosas provincias en materia de morosidad. Solo La Rioja, San Luis, Catamarca, San Juan y Santa Cruz muestran porcentajes superiores de deuda irregular sobre el total financiado.
Además, el 32,8% de deudores morosos registrado en la provincia se encuentra muy por encima de varias jurisdicciones del centro del país. De acuerdo con el informe, únicamente la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y Santa Fe tienen menos del 25% de sus deudores en situación irregular.
El escenario también refleja una tendencia sostenida a nivel nacional. La mora bancaria del sector privado pasó del 1,5% en octubre de 2024 al 7,6% en mayo de 2026, luego de 19 meses consecutivos de incremento.
Entre las familias, el deterioro fue aún más marcado: la irregularidad pasó del 2,5% al 12,3%. En las empresas, el indicador aumentó del 0,7% al 3%.
Los préstamos personales y las tarjetas de crédito representan el 73% de los incumplimientos de los hogares. Durante abril, la mora llegó al 14,9% en préstamos personales y al 12,5% en tarjetas de crédito.
Al incorporar también las billeteras virtuales, la morosidad total de las familias alcanzó el 15,5%, mientras que las plataformas digitales registraron un incumplimiento del 29,6%, incluso por encima del máximo observado durante la pandemia.
En todo el país, el informe contabiliza 20,9 millones de personas endeudadas. De ese total, 5,8 millones se encuentran en mora.
Las billeteras virtuales concentran la mayor cantidad de casos, con 3,4 millones de usuarios incumplidores. Otros 1,3 millones presentan deudas exclusivamente con bancos y 1,1 millones mantienen atrasos tanto en entidades bancarias como en plataformas digitales.
En comparación con febrero de 2024, la cantidad de personas morosas aumentó un 76%, mientras que el número total de deudores creció apenas un 8,1%, lo que refleja una pérdida de capacidad de pago entre quienes ya estaban financiados.
El estudio identifica a los menores de 35 años como el grupo más comprometido.
Entre quienes tienen entre 18 y 34 años, el 38,4% registra atrasos en sus obligaciones financieras. En el segmento de hasta 24 años, el indicador alcanza el 40,9%, es decir, cuatro de cada diez jóvenes endeudados no logran cumplir con los pagos.
El informe también señala que cerca del 80% de los jóvenes utiliza billeteras virtuales para acceder al crédito. La distribución por género es prácticamente equilibrada: el 50,2% de los morosos son hombres y el 49,8% mujeres.
Aunque el incumplimiento empresarial continúa por debajo del observado en los hogares, también mantiene una tendencia creciente.
La construcción presenta el mayor nivel de mora, con el 7% del total financiado. Le siguen alojamiento y gastronomía (6,9%), actividades administrativas (5,5%) y comercio mayorista y minorista (5,1%).
Más de $3 billones ya son considerados irrecuperables
El informe advierte además sobre el fuerte crecimiento de los créditos de mayor riesgo.
En mayo, los préstamos familiares clasificados en situación 4, correspondiente a alto riesgo de insolvencia, sumaron $6,66 billones. De ese total, $4,9 billones pertenecen a bancos y $1,75 billones a billeteras virtuales.
A su vez, los créditos catalogados como irrecuperables alcanzaron $3,45 billones, de los cuales el 66,5% corresponde a plataformas digitales.
CEPA también identificó otros $4,14 billones en situación 2, una categoría bajo seguimiento especial que aún no se considera mora formal, pero que podría agravar el escenario si los deudores no regularizan sus pagos.
Durante el último mes analizado, las billeteras virtuales continuaron expandiendo su cartera de clientes, incluso entre usuarios con mayores niveles de riesgo. Solo en la categoría de créditos irrecuperables incorporaron 387.468 nuevos deudores, mientras que el monto correspondiente a la categoría de alto riesgo aumentó en $297.256 millones.
El informe concluye que el crecimiento de la morosidad responde principalmente al deterioro de los ingresos reales, las elevadas tasas de interés y el uso cada vez más frecuente de créditos digitales para refinanciar obligaciones anteriores.
Según el análisis, muchas familias recurren a nuevos préstamos para cancelar cuotas, tarjetas o deudas ya existentes, lo que genera un proceso de refinanciación permanente que dificulta recuperar la estabilidad financiera y limita el acceso a nuevas líneas de crédito. Mientras los ingresos no recuperen capacidad de compra, el estudio advierte que la cantidad de hogares excluidos del sistema financiero podría seguir aumentando.
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