El gobierno de Urtubey reconoce que comparte información de los niños vulnerables con ‘sacerdotes’

Funcionario del gobierno reconoce en un vídeo institucional de Microsoft que la información sensible de la infancia salteña no es recogida directamente por el gobierno sino por la fundación CONIN y que los datos de los niños pobres de Salta son compartidos con ‘sacerdotes’. Los fines de esta acción son desconocidos.

El mismo día en que el Papa Francisco, en una declaración histórica, ha pedido perdón por los abusos sexuales cometidos por curas sobre niños en Chile, se ha sabido que el gobierno provincial de Salta comparte la información que posee sobre niños vulnerables con «sacerdotes».

El funcionario que ha efectuado esta insólita revelación –Pablo Abeleira, quien en un vídeo institucional de Microsoft aparece mencionado como Secretario de Tecnología de Salta, pero cuya secretaría parece haber sido suprimida del organigrama en diciembre pasado- no ha precisado exactamente por qué ni para qué el gobierno avisa de ciertas situaciones a los sacerdotes, a quienes el funcionario ha mencionado en primer lugar antes de policías, maestras y caciques de ciertos lugares”.

Las palabras exactas del señor Abeleira, que se pueden escuchar con claridad en el vídeo adjunto, son las siguientes: “También diseñamos un sistema de alerta que nos permite detectar situaciones de forma inmediata, entonces podemos trabajar no solamente con gente de gobierno, sino con sacerdotes, policías, maestras, caciques de ciertos lugares…”.

Si, efectivamente, como ha reconocido el señor Abeleira, el gobierno comparte la información y los perfiles personales ilegalmente elaborados de los niños salteños con «sacerdotes», ¿dónde está la confidencialidad de la que tanto presume? Seguramente, para los devotos funcionarios esta garantía no surge ya de la ley sino del secreto de confesión.

Del vídeo en cuestión surgen tres datos muy importantes: 1) que, en condiciones normales, la información de los niños y niñas de Salta no es recogida por agentes gubernamentales investidos del poder de imperio sino por trabajadores de una fundación privada; 2) que los datos personales sensibles de los niños y niñas de Salta se hallan en la «nube» de Microsoft y no en servidores cuya seguridad dependa directamente del gobierno provincial, y 3) que el gobierno funciona en estos casos como un simple «cliente», tanto de la fundación privada como de Microsoft, como lo pone de relieve el agradecimiento de la ciudadana salteña entrevistada, que se dirige a estas dos entidades, mas no al gobierno provincial.

La sinceridad del funcionario no solo pone en aprietos al gobierno, que deberá explicar ahora los motivos por los que ha elegido a los sacerdotes como destinatarios de la información confidencial que recoge, sino también al propio Arzobispo de Salta, de quien se espera que en las próximas horas diga qué autorización ha extendido a los curas que de él dependen para recibir este tipo de información y qué cosas, en concreto, hacen los sacerdotes para ayudar a superar los problemas de los niños pobres de Salta.

Si bien es cierto que los sacerdotes no gobiernan formalmente en Salta, su influencia en cuestiones de gobierno es notable y va en aumento. Sin embargo, hasta hoy no se sabía que esta influencia llegaba hasta el punto de lograr que los servicios gubernamentales de lucha contra la pobreza infantil les “pasaran el tanto” de niños en situaciones de emergencia.

Si el gobierno y la Arquidiócesis no aclaran estas cuestiones pronto y de un modo convincente, tendrán que hacerlo -muy a su pesar- los fiscales penales de Salta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Noticias Iruya

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